Los valores de una empresa nos ayudan a conocer en lo que creen y por lo que luchan todas las personas que trabajan dentro de ella. Complementariamente a los valores de una empresa, las declaraciones de misión y visión desempeñan tres funciones fundamentales:

  • Comunicar el propósito de la organización a las partes interesadas.
  • Informar acerca del desarrollo de la estrategia.
  • Desarrollar las metas y objetivos mensurables para medir el éxito de la estrategia de la organización.

 

¿Qué es la misión de la empresa?

La declaración de misión comunica la razón de ser de la organización y cómo aspira a servir a sus principales partes interesadas. Esto a menudo incluye una descripción general de la organización, su función y sus objetivos.

Una declaración de misión debe estar alineada con los valores de una empresa y, por eso, es bastante frecuente que también informe acerca de la declaración de visión, describiendo dónde aspira a estar la compañía en el futuro.

Misión y visión son dos declaraciones que suelen combinarse para definir claramente la razón de ser de la organización y sus perspectivas.

 

¿Qué es un valor de una empresa?

Los valores son las creencias de un individuo o grupo, y en este caso de la organización, a la que se vinculan laboral, pero también emocionalmente.

Al hablar de los valores de una empresa, podemos recurrir al ejemplo de la declaración de la misión de Starbucks que describe seis principios rectores, los cuales, sirven para comunicar los valores de la organización. Se trata de los siguientes:

  1. Proporcionar un excelente ambiente de trabajo y tratarse unos a otros con respeto y dignidad.
  2. Aceptar la diversidad como un componente esencial en la forma en que hacemos negocios.
  3. Aplicar los más altos estándares de excelencia a la compra, el tostado y la entrega fresca de nuestro café.
  4. Desarrollar clientes entusiastamente satisfechos todo el tiempo.
  5. Contribuir positivamente a nuestras comunidades y nuestro medioambiente.
  6. Reconocer que la rentabilidad es esencial para nuestro éxito futuro.

 

¿Cuál es la visión de una empresa?

Una declaración de visión, en cambio, es una declaración orientada al futuro del propósito y las aspiraciones de la organización. En muchos sentidos, puede decir que la declaración de la misión establece el “propósito de ser” de la organización, y la declaración de visión dice, “en función de ese propósito, esto es lo que queremos llegar a ser”.

 

TEXT - TOFU - Liderazgo Transformacional

 

Apoyada en los valores de una empresa, la estrategia debe fluir directamente de la visión, ya que está destinada a lograr lo que ésta establece para satisfacer la misión de la organización.

Típicamente, las declaraciones de visión son relativamente breves y pueden concretarse en una sola línea. Una de las más concisas, y a la vez acertadas, sería la declaración de Toyota “en movimiento” que aparece en la mayoría de las comunicaciones a clientes, proveedores y empleados.

 

¿Qué es la misión visión y objetivos de una empresa?

La misión y la visión se relacionan con el propósito de una organización y, por lo general, se comunican por escrito. La misión y la visión son declaraciones de la organización que responden preguntas sobre quiénes somos, qué valoramos y hacia dónde vamos; respuestas que están siempre acordes con los valores de una empresa, los principios sobre los que se asientan todas las decisiones que se toman.

Un estudio de la firma consultora Bain and Company informa que el 90% de las firmas encuestadas emiten algún tipo de declaración de misión y visión. Además, se ha demostrado que las empresas con una misión y visión claramente comunicadas, ampliamente entendidas y compartidas colectivamente funcionan mejor que aquéllas que carecen de las mismas. Si bien, es preciso puntualizar que se relacionan con la efectividad sólo cuando la estrategia y las metas y objetivos se alinean con ellas también.

 

Créditos fotográficos: gustavofrazao

 

¿Por qué es importante fomentar los valores de una empresa?

Los valores de una empresa no son elementos estáticos, propios de los eslóganes o de los eventos corporativos. Son elementos que deben pasar a la práctica y ocupar un sitio predominante en el día a día de las organizaciones.

Las empresas siempre fomentan valores. Todo lo que se haga o se decida en el interior de las mismas tiene un valor simbólico tanto para quienes trabajan en ella como para los agentes externos con los que se relaciona.

Cuando la cultura organizacional está debidamente alineada, lo más habitual es que los valores que transmita una empresa coincidan con los de su plan de empresa. Es decir, cuando la teoría y la práctica discurren por el mismo camino.

Pero los valores de una empresa sólo se fomentan si existe una estructura que promueva el diálogo y la interacción y un liderazgo sólido y comprometido. Son los dos requisitos esenciales para emprender dicha ruta.

Por lo general, las empresas que no fomentan sus valores institucionales carecen de identidad y los indicadores de compromiso y motivación de sus colaboradores son mínimos. De hecho, el lugar que deberían ocupar dichos valores es acaparado por antivalores o prácticas contrarias.

Las empresas con valores firmes son más sólidas, cohesionadas y, sobre todo, logran algo que resulta fundamental para su buen funcionamiento: la identificación de sus trabajadores con dichos valores.

Cuando el trabajo, la mejora continua, la excelencia personal, el diálogo, el aprendizaje o la proactividad forman parte del día a día de la empresa, los niveles de productividad serán más altos y el rendimiento de los equipos más eficaces. En este punto radica la importancia de fomentar los valores adecuados y de hacer de ellos algo permanente.

 

Fomentar los valores de una empresa: algunas estrategias

Ahora bien, la pregunta es cómo hacerlo. Antes hemos dado algunas pistas sobre el papel que debe asumir la dirección en todo este proceso, pero conviene puntualizarlo.

a) Traducirlos a pensamientos, ideas y prácticas:

Los valores suelen ser conceptos abstractos, lo cual dificulta su asimilación. Una clave para ello está en hacerlos visibles a través de prácticas, pensamientos o ideas concretas. Es decir, que encuentren un sitio en el día a día de la empresa. 

b) Ser un referente a seguir:

Si el propósito de un directivo es fomentar los valores entre sus colaboradores, debe empezar por dar ejemplo. O lo que es lo mismo, evitar aquellas prácticas que puedan ir en contra de lo que se propone.

c) Incluirlos en el plan de comunicación:

Otro elemento indispensable para que los valores sean acogidos por los equipos de trabajo pasa por incluirlos en el plan de comunicación corporativa, que es el que recoge todas las acciones de la empresa en este terreno. De este modo, la dirección tendrá la seguridad de que en cada estrategia, proyecto o iniciativa se estarán promoviendo dichos valores.

d) Reconocer a quienes practiquen estos valores:

Por último, también conviene reconocer de vez en cuando a los trabajadores que se destaquen por poner en práctica los valores organizacionales. Esto tendrá un doble efecto: por un lado, se hará saber a estas personas que desde la dirección se valora su actitud; por otro, se enviará un mensaje al resto de trabajadores para que se animen a imitarles. Lo que sí debe evitarse en cualquier caso son los métodos impositivos o coercitivos.

 

Post relacionados:

 

POST - TOFU - Liderazgo Transformacional


1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars
(Ninguna valoración todavía)