Concepto de eficiencia técnica y económica

El término “eficiencia” hace referencia a un concepto ampliamente usado dentro del mundo empresarial. La eficiencia es una de las bases y pilares sobre los que se asienta la operativa de cualquier compañía, y de ella depende en gran medida el rendimiento de la compañía. Pero, ¿qué es exactamente la eficiencia técnica y cómo repercute en la empresa?

eficiencia tecnica

Eficiencia técnica y económica

En primer lugar, hay que señalar que la eficiencia técnica se refiere a todos aquellos programas productivos que surgen de la combinación de los distintos procesos productivos de la empresa y que determinan la operativa de ésta.  Por lo tanto, si hablamos de mejorar la eficiencia técnica de una empresa hablamos de mejorar los procesos productivos y, con ello, la operativa global de la empresa.

En sentido estricto, la mejora de la eficiencia técnica supone que la empresa es capaz de crear más output sin consumir más de ninguna de los inputs. Es decir, la empresa es capaz de producir lo mismo consumiendo menos de, al menos, un input. No hay que confundir, por tanto, la eficiencia energética con otro tipo de eficiencia, por ejemplo si la empresa produce lo mismo consumiendo menos recursos ya no se hablaría de eficiencia técnica, ya que para hablar de una mejora en la eficiencia técnica es necesario que se incremente el output de la compañía.

Por otro lado, hay que señalar que el término “eficiencia técnica” hace referencia a un proceso continuo que avanza siempre adelante, no vuelve atrás. Es decir, en el momento que una empresa modifica o instaura un nuevo proceso que mejora su eficiencia técnica, los procesos antiguos quedarán obsoletos para siempre, esto es, nunca volverán a ser más eficientes que los nuevos procesos que se vayan implantando.

Se puede incrementar la eficiencia técnica y económica de una empresa desde la mejora, desarrollo y evolución de los diferentes agentes y procesos involucrados en la producción del output, esto es, el producto o servicio objeto de la actividad de la empresa. Por ejemplo, maneras de mejorar la eficiencia técnica pueden ir desde la formación de los profesionales hasta la adopción de sistemas globales de gestión o herramientas Big Data, hasta la apuesta por nuevas tecnologías que ayuden a mejorar y simplificar procesos. Todo ello va siempre encaminado a producir más, mejorar la eficiencia técnica y con ella la rentabilidad y los beneficios.

Por su parte, la eficiencia económica va unida de la mano de la eficiencia técnica, eligiendo aquellos procesos que, determinados por la eficiencia técnica de la compañía, son susceptibles de generar más ganancias y, por tanto, deben tener un carácter prioritario.

Evidentemente, el objetivo de cualquier empresa es mejorar la eficiencia técnica al máximo, de tal manera que sea capaz de producir la mayor cantidad de output posible utilizando el menor número de recursos. Cómo alcanzar esto es precisamente el “quid” de la cuestión, y para saberlo, será necesario realizar un análisis de la empresa y analizar el impacto económico que se podría obtener.

 

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ERD Marzo 2016

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