¿Qué es un coach y cuáles son sus principales funciones?

Aunque aparentemente el coach sea un oficio que surgió hace apenas unas décadas, lo cierto es que sus orígenes se remiten a las primeras sociedades, cuando los miembros más experimentados de una cultura se encargaban de la formación y la capacitación de los que se iniciaban en el conocimiento del mundo.

Qué es un coach

Sócrates, filósofo griego, ha sido uno de los grandes coach de la Historia. Su papel fue el de transmitir a los alumnos, entre ellos Aristóteles, su sabiduría en los temas que en aquella época suponían mayor relevancia.

A partir de esta figura podemos citar numerosos ejemplos de lo que es un «coach», palabra del inglés que en castellano significa «entrenador». De hecho, fue gracias a los excelentes resultados de diversos entrenadores deportivos en los Estados Unidos que la práctica se extendió a otros campos, entre ellos el empresarial.

 

Un coach no es un psicólogo. Diferencias básicas

Muchas personas consideran que los coach son psicólogos que han dejado su consulta para ejercer su profesión en escuelas y empresas. Creen que, en el fondo, no existe una gran diferencia entre las dos profesiones.

Sin embargo, dichas diferencias no sólo existen sino que, al mismo tiempo, marcan el carácter mismo del coaching, cuyo principal objetivo es motivar a sus participantes y sacar lo mejor de ellos en el plano individual o profesional.

Por el contrario, el psicólogo se ocupa de las emociones y de la salud afectiva y mental, a veces incluso desde un enfoque clínico. Busca las causas de los problemas y realiza una radiografía genérica del estado de las personas. Aunque comparten varias cosas, al coaching sólo le interesan elementos puntuales de esa radiografía, como por ejemplo la autoestima y el nivel de motivación, entre otros.

 

¿De qué cosas se ocupa un coach? ¿Qué función tiene?

En el plano práctico, el coach es un observador activo. Su labor consiste en cuestionar, interrogar y buscar las causas de una situación o estado de ánimo, aunque evitando sacar conclusiones por su cuenta. Será el propio cliente quien lo haga y a través de ese proceso dialéctico entre las dos partes.

Como mucho, el coach se encarga de mostrar el camino a la persona que tiene delante. Otras de sus principales funciones se pueden resumir así:

  • Ayuda a fijar metas individuales o profesionales. El coach no dice lo que alguien debe hacer o no. Simplemente, da pistas sobre el camino más adecuado a seguir en cada caso. No hay jerarquías ni él es la autoridad.
  • Proporciona un enfoque claro. Tomando como referencia las expectativas de cada persona en el proceso de coaching, ayudará a descubrir el enfoque profesional o individual.
  • Hacer de la persona alguien mejor. La motivación es la herramienta más empleada por un coach para que sus clientes se fortalezcan como personas y, a partir de ahí, alcance sus metas en cualquier otro campo.
  • Fomenta el aprendizaje continuo. El coach sabe que todo es un proceso. El aprendizaje nunca termina, sea del tipo que sea.
  • Descubre nuevas habilidades en los clientes. Cuando la relación entre el coach y el cliente alcanza cierto grado de compenetración, es posible incluso que el ejercicio sirva para descubrir una habilidad, talento o destreza de la persona que hasta el momento había permanecido oculta.

 

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1 Comentario

  1. tamarez maximo
    30 marzo, 2017

    mi apreciación es la siguientes,que para mi y aquellas personas que invadan, el coach?debe y tiene que querer lo que esta haciendo de lo contrario le dará igual lo que desee; o tenga que realizar mejor dicho “dolor de pertenencia “

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