La personalidad del emprendedor, pasión por el proyecto

¿Por qué un mismo proyecto empresarial puede alcanzar el éxito o ser un auténtico fracaso según la persona que lo ponga en práctica?

El éxito o fracaso de un negocio depende de múltiples factores. La ausencia de un plan de empresa, o  un planteamiento deficiente,  la falta de capital, la inexperiencia o una mala ubicación, son motivos suficientes para abocar al fracaso a tu empresa. Sin embargo, no son las únicas razones, la personalidad del empresario también influirá en la evolución del negocio.

Los emprendedores comparten una serie de rasgos y habilidades que lo caracterizan, algunos innatos y otros los han ido adquiriendo por el camino. Este tipo de personas no tienen miedo al fracaso, son capaces de asumir riesgos y  poseen habilidades para la toma de decisiones. Por lo general son sujetos optimistas, responsables, organizados, competentes y tenaces.

Existen diversos tipos de emprendedores, en función de las motivaciones que hayan animado a la persona a lanzarse a la aventura empresarial y según su personalidad,  la característica principal que le defina. Así, podrás encontrarte con emprendedores por necesidad o por devoción o con emprendedores  intuitivos o visionarios.

Con independencia de los rasgos que te definan como emprendedor o de las razones que te hayan llevado a emprender,  para hacer frente a los obstáculos y retos con los que te puedas encontrar y no desistir a mitad de camino, es vital amar lo que haces, tener pasión por tu proyecto.


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La pasión, clave del éxito

Es fácil identificar a aquellos emprendedores que realmente aman lo que hacen y creen en su proyecto, del resto. Éstos hablan con ilusión sobre su negocio y son capaces de contagiar dicha entusiasmo a los demás. Le ponen un cariño y cuidado especial que se puede observar en el resultado de sus productos o servicios, consiguiendo una calidad superior a los de la competencia.

Puesto que les mueven intereses intrínsecos, estos empresarios están altamente motivados, por lo que les resulta más fácil enfrentarse a los retos del emprendimiento y luchar con todas sus fuerzas por su idea. La pasión les mueve a buscar soluciones creativas e innovadoras para poder avanzar y evolucionar. Son personas que les gusta su trabajo, disfrutan con él, creen en él y no les importa dedicarle las horas y esfuerzos necesarios para desarrollar su proyecto empresarial.

La pasión es fundamental para emprender cualquier negocio. Es una de las condiciones que todo emprendedor debería poseer, pues cuando sientes pasión por tu proyecto la probabilidad de alcanzar el éxito empresarial aumenta.

Por el contrario, la ausencia de pasión provoca apatía y lleva a la desilusión, favoreciendo un abandono prematuro del proyecto ante los primeros síntomas que demuestren que las cosas no van bien.

Sin embargo, la pasión desmedida puede ser perjudicial, en especial cuando tu proyecto empresarial es deficiente. La pasión puede volverse en tu contra cuando pierdes la objetividad y no eres capaz de ver la realidad de tu proyecto empresarial.

Una fe ciega por tu idea de negocio te llevará al fracaso, del mismo modo que lo puede hacer la ausencia de pasión. Si no eres capaz de ver las carencias de tu negocio, de asumir las críticas de los demás o valorar objetivamente los objetivos empresariales, no podrás introducir las mejoras necesarias para encauzar tu negocio y alcanzar el éxito.

 

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