Seguramente habrás oído hablar muchas veces de las diferencias y similitudes entre eficiencia y eficacia, dos palabras que si bien tienen mucho en común, su significado no es exactamente el mismo. A que el tema te suena familiar, ¿verdad?

Pues bien, en este post, además de profundizar en la utilidad de estos dos términos de cara a la gestión empresarial, te contaremos cuál es la manera más eficaz de calcular cada uno de estos valores y cóm0 aplicarlos en el día a día de tu negocio.

 

Diferencia entre eficiencia y eficacia: la cuestión del ‘cómo’

Eficacia y eficiencia son dos términos ligados al cumplimiento de objetivos. Aun así, en el plano empresarial y de gestión de proyectos esto no supone una similitud plena, pues la primera se refiere a la capacidad de lograr un efecto u meta y la segunda, en cambio, es la capacidad para disponer de algo o alguien que consiga esa mista meta.

Es decir, que la principal diferencia entre ambos conceptos no está en el qué sino en el cómo, pues difieren en la forma en que se llevan a cabo.

 

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Para visualizar mejor esta diferencia, convendría recurrir a un ejemplo concreto: una empresa es eficaz cuando cumple el objetivo, previamente trazado, de elaborar 1200 tazas en 15 días. Por el contrario, será eficiente si en los mismos 15 días es capaz de fabricar 1700 tazas, es decir, si obtiene mejores resultados en el mismo plazo y con el menor número de recursos dispuestos para ello.

 

Eficiencia y eficacia, ¿se pueden dar al mismo tiempo?

Al plantearse la disyuntiva entre eficiencia y eficacia, un buen número de empresas optan por alguno de los dos conceptos o privilegian uno sobre el otro. Es decir, eligen entre cumplir los objetivos (eficacia) o emplear menos recursos (eficiencia).

Sin embargo, no siempre es necesario elegir entre una u otra opción. A veces la clave está en encontrar el equilibrio perfecto entre ambas, es decir, en hablar un mecanismo que haga compatibles tanto los recursos empleados como el cumplimiento de metas.

La conjunción de eficiencia y eficacia da lugar a un tercer concepto: la efectividad, que no es otra cosa que la conjugación de ambos conceptos.

 

¿Sabes calcular los valores la eficiencia y la eficacia?

Al ser conceptos distintos, eficiencia y eficacia no se pueden calcular con la misma fórmula. La manera más recomendaba para calcular el valor de cada una se resume así:

  • Eficiencia:

El número que se obtenga del cálculo de la eficacia se someterá a una escala de valor que, a su vez, determinará el grado de eficacia de una empresa. Lo ideal es que el resultado sea siempre mayor a 1; si es menor a 1, se hablará de ineficacia. En cualquier caso, la fórmula más empleada para ello es:

Eficiencia:  (Resultado alcanzado / Coste total) x Tiempo invertido

                             (Resultado previsto/ Coste previsto) x Tiempo previsto

 

  • Eficacia:

El valor siempre se expresará en tanto por ciento y dará lugar a una puntuación con respecto al nivel de eficacia. La fórmula para ello:

Eficacia: Resultado alcanzado x 100 / Resultado previsto

 

Recuerda, aunque no son conceptos cuyo significado sea exactamente igual, eficiencia y eficacia son elementos complementarios para cualquier modelo de gestión. ¿A que no te lo habías planteado de esta forma, verdad?

 

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