¿Alguna vez te has preguntado cómo influyen los sistemas cognitivos actuales en la eficacia del marketing? ¿Tienes idea de cuál puede ser la relación que vincula a estos dos conceptos? Es más, ¿qué tan cerca estamos de lo que muchos profesionales de esta área denominan ‘el vínculo del futuro’? ¡Te lo contamos a continuación!

 

Sistemas cognitivos, ¿de qué estamos hablando?

Seguramente el término inteligencia artificial no te parezca nada nuevo. Y en realidad no lo es, pues llevamos hablando de ello varias décadas e incluso lo hemos empezado a comprender y asimilar como un elemento más de la era en la que nos desenvolvemos.

No obstante, existen varios niveles de inteligencia artificial, cada uno de los cuales ha supuesto una evolución con respecto al anterior. Ahora mismo, por ejemplo, estamos ante uno de los más avanzados que hayamos visto jamás.

Los sistemas cognitivos son justamente una evolución de la inteligencia artificial, pues constituyen una categoría en la que confluyen todos aquellos sistemas que no sólo reemplazan las labores realizadas antes por humanos, sino que además son capaces de pensar y aprender por sí mismos y entender los contextos donde operan.

O dicho de otra forma, no sólo se trata de instrumentos de apoyo y planificación como los que conocimos en las primeras etapas de desarrollo de la inteligencia artificial. A eso debemos agregarle ahora de construir conocimiento, lo cual es sin duda un valioso recurso para profesionales de áreas como el marketing.

 

Marketing del siglo XXI y sistemas cognitivos

El marketing ha evolucionado al mismo tiempo que las tecnologías de la información. Ha acabado por adaptarse al nuevo escenario y ahora se sirve de varias herramientas, recursos y métodos que lo hacen más eficaz.

Ya no sólo se trata de que los procesos de compraventa ocurren en un escenario que no necesariamente es físico, por ejemplo las plataformas virtuales o las aplicaciones con las que interactúan cientos de millones de usuarios en el mundo.

 

TEXT - TOFU - Estrategia Corporativa

 

La nueva faceta del marketing también está marcada por el manejo de información, eso que muchos denominan Big Data, y que necesariamente exige que los negocios sepan gestionar adecuadamente para sus objetivos comerciales.

Marta Fernández, presidenta de IBM para países como España, Portugal o Grecia, es enfática al advertir que “la energía de este nuevo escenario en el que nos movemos lo constituyen los datos”, es decir, la información que circula a todas horas, en todos los lugares y que se actualiza permanentemente, incluso más rápido de lo que quisiéramos.

En ese escenario es que puede hablarse de un cambio en los sistemas cognitivos para la conquista del mercado, los cuales no son, por ende, modelos tradicionales en los que el consumidor ocupa un lugar secundario.

Las cosas han cambiado notablemente. Ahora es el cliente quien ha tomado el mando de los procesos comerciales y quiénes deciden cómo se acercan a las marcas que les rodean, cuándo lo hacen y bajo qué motivaciones. La pregunta entonces es: ¿están los negocios realmente preparados para desenvolverse en ese escenario?

 

Sistemas cognitivos: ¿podemos hablar de era cognitiva?

El término era cognitiva ha sido acuñado recientemente por profesionales del terreno digital e informáticos y hace referencia al predominio de herramientas tecnológicas del campo digital en la mayoría de procesos y relaciones.

Los sistemas cognitivos surgen precisamente en ese contexto, donde la información digital está a la orden del día y el uso de dispositivos es ya una constante. Según varios cálculos, la tecnología genera algo así como 2.500 millones de gigabytes diarios cada día en datos, o sea, un volumen informativo sin precedentes en toda nuestra historia.

Otras investigaciones señalan que el 80% de la información que estaba almacenada hasta el momento ahora sí que podrá ser visualizada.

Esto se logra básicamente gracias a la labor cognitiva, o mejor dicho, a los sistemas cognitivos que permiten una mejor gestión de la información y que, además, actúan como agentes activos capaces de producir conocimiento.

 

¿Cómo ayudan los sistemas cognitivos al marketing actual?

Dicho todo lo anterior, sólo nos queda responder a una pregunta esencial que tiene que ver sobre la relación entre sistemas cognitivos y marketing: ¿cómo pueden ayudar éstos a que la labor comercial y el acercamiento a los consumidores sea más eficaz? A continuación te ofrecemos algunas claves para entenderlo:

  • Los datos recabados son más eficaces y útiles, pues se aplican realmente en aquellas áreas en las que cada negocio los necesita. Por ejemplo, si la idea es medir el seguimiento de una plataforma o página web, no sólo basta con el valor numérico. En la medida en que sea posible, también será necesario conocer las motivaciones de los usuarios, el tiempo estimado de la visita, los contenidos de más interés, el nivel de interacción con los contenidos, etc.
  • Enriquece la experiencia de los clientes con los contenidos de una marca o producto. Los sistemas cognitivos nos ayudan a que el primer contacto no sea el único, sino que, por el contrario, marque un camino de conversión del interés del usuario hacia las opciones de negocio. Además, aportan nuevos elementos para que la interacción entre el cliente y el producto sea más cercana y valiosa, y que en últimas se convierta en un recurso para la fidelización.
  • De cara a la mejora de procesos, los sistemas cognitivos actuales son una herramienta fundamental para tomar mejores decisiones sobre cómo cubrir las necesidades del cliente, conocer sus intereses reales y cómo hacer del producto o servicio un elemento más competitivo. Esto se logra en buena medida a que los sistemas cognitivos ayudan a los responsables de marketing a recopilar más inputs, es decir, factores información complementaria a los datos o las cifras.

 

No sólo en Europa se están usando los sistemas cognitivos con estos fines. También en regiones como América Latina han empezado a ganar protagonismo en ciertas áreas del mercado. En países como Colombia, Brasil o Ecuador son una herramienta de uso indispensable de algunas startups que aspiran a una mejor relación con sus clientes.

 

POST - TOFU - Estrategia Corporativa