Liderar equipos es una función que implica disciplina y perseverancia. No todas las personas tienen ni el carisma ni la habilidad para ello. Es algo que se puede entrenar, pero sobre todo es una cualidad con lo que nacemos. De cada uno de nosotros depende si le sacamos el máximo provecho.

 

Liderar equipos desde las decisiones de la persona

El liderazgo participativo, autocrático, paternalista, carismático o transformacional son algunos de los modelos más habituales en el escenario empresarial. La elección de uno u otro depende no sólo de las cualidades de cada persona, sino también del modelo de gestión de la empresa y de las especificidades de los equipos de trabajo.

 

TEXT - TOFU - Coach desarrollo

 

No obstante estos modelos, liderar equipos también se puede entender a partir de las decisiones que toma la persona en quien recae esa labor, como por ejemplo en alguno de los seis casos que presentamos a continuación:

  1. Promover la imitación (implícitamente):

Los especialistas o expertos en alguna materia suelen practicar este modelo de liderazgo, pues la idea es que, aupado en su experiencia o sus conocimientos, logre que el resto de los colaboradores le siga. La clave de este líder está en no hacer explícita dicha orden; es decir, le siguen de forma natural.

  1. Dar una visión a largo plazo:

Los líderes cuya principal arma es el carisma son especialistas en este modelo. Tan fuerte es su incidencia en los otros y su capacidad de transformar el medio en el que se desenvuelven, que abren caminos y proporcionan visiones en las que nadie más había reparado.

  1. Capacitar al equipo de trabajo:

Para este líder lo principal es el talento humano, tanto el de tipo natural como el que se adquiere a través de la formación y la capacitación. La mayoría de líderes que practican este modelo son a su vez formadores o coach, algo que supone un interés genuino y constante por sus dirigidos.

  1. Ordenar y delegar:

Se trata de una forma de liderar equipos bastante frecuente en proyectos a corto plazo: cuando los plazos de entrega urgen o hay una necesidad imperiosa de resultados. La voz de una sola persona se impone y las otras cumplen sus funciones. El límite está en no permitir que el ambiente laboral se vuelva tóxico.

  1. Dar prioridad a las personas (antes que a las acciones):

Este modelo de liderar equipos se denomina también afiliativo y se basa en valores como la confianza y la equidad. A este líder le importa más el bienestar de sus colaboradores que las acciones en sí mismas. Aun así, debe definir una serie de directrices para que el proyecto no pierda su norte.

  1. Hacer partícipes a los colaboradores:

Las personas que practican este modelo de liderazgo suelen presidir rondas de participación en las que los miembros de los equipos aportan ideas para tomar decisiones. Su fuerte está en visibilizarlos a todos y, a la vez, saber reconducir dichas rondas para que el grupo no se pierda en divagaciones.

 

Si existe una manera ideal de liderar equipos, ésta debe integrar los seis estilos de los que hemos hablado a lo largo de este post, aunque no necesariamente en la misma proporción ni en todas las fases de los proyectos. 

 

POST - TOFU - Importancia de un Coach