¿En qué consiste la indemnización por despido improcedente?

El despido improcedente se produce cuando una empresa decide prescindir de uno de sus trabajadores sin motivos suficientes. Es decir, no ha habido ningún tipo de problema disciplinario ni infracciones durante el ejercicio de sus labores; es la empresa la que prescinde de los servicios de la persona de forma unilateral.

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El punto neurálgico del despido es la carta en la que se exponen sus motivos. Todo trabajador tiene derecho a conocerlos por escrito en un documento de carácter oficial que emite la empresa.

Sin embargo, en caso de no estar de acuerdo con lo que allí se expone, el trabajador puede negarse a firmar el documento o hacerlo siempre y cuando quede clara su no conformidad. Esto supone que el caso vaya a instancias de conciliación o, incluso, a la vía judicial, donde se decidirá la improcedencia o no del despido.

 

La indemnización, requisito obligatorio

Sea como sea, lo cierto es que un despido por causas no disciplinarias supone la indemnización del trabajador. A partir de la cancelación del contrato, la empresa tiene que pagarle una suma proporcional al tiempo que ha estado vinculado a su puesto. El pago puede efectuarse por cheque o a través de transferencia bancaria.

Antes de seguir ahondando en la indemnización por despido improcedente, es preciso apuntar que en España se produjo un cambio de legislación en el año 2012, cuando la reforma laboral modificó algunos aspectos de esta figura.

Concretamente, la reforma señala un cambio en la compensación derivada del tiempo trabajado y a la indemnización a la que tiene derecho. Antes del 12 de febrero de 2012 (fecha en la que entró en vigor la nueva normativa), al trabajador se le pagaban en concepto de 45 días por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades.

Ahora, en cambio, al trabajador que sea despedido se le abonará lo correspondiente a 33 días por año trabajado y con un máximo de 24 mensualidades, prorrateándose los meses inferiores a un año.

 

Otras consideraciones de este tipo de indemnización

Para entender mejor el concepto de indemnización por despido improcedente, echemos un vistazo a los siguientes elementos:

  • Prestación por desempleo. Otro derecho adquirido de los trabajadores que sean despedidos por motivos no disciplinarios es pedir al estado la prestación por desempleo por los meses correspondientes a su cotización. En ningún caso, el empresario o jefe podrá negarse a proporcionar la documentación requerida en las oficinas de empleo a sus trabajadores.
  • Otras ayudas o subvenciones. Cuando el tiempo cotizado no le alcance para recibir la prestación por desempleo, el trabajador puede recurrir a las ayudas o subvenciones que correspondan. También para estos trámites es necesaria la documentación oficial del despido emitida por la empresa.
  • Readmisión de los trabajadores. Es una situación típica de los casos en los que la empresa y el trabajador no están de acuerdo en los motivos que justifican el despido. También puede suceder cuando el empleador se niega a indemnizar al trabajador. En ambos casos, la justicia intervendrá para resolver el conflicto. Cuando las causas del despido sean insuficientes y se declare la improcedencia del mismo, es probable que el juez ordene la readmisión del trabajador, la cual deberá efectuarse de forma inmediata y en los mismos términos y condiciones en los que estaba el trabajador antes del inicio del despido.

 

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