Ventajas y desventajas del liderazgo carismático

Si buscas una figura visible para un proyecto basado en la participación activa de todos sus miembros, que en buena medida dependa de las relaciones interpersonales, la venta de productos, el contacto con terceros o la gestión humana, sin ninguna duda debes recurrir a al liderazgo carismático para encontrarla.

¿Cuál es el liderazgo carismático?

Los expertos consideran que se trata de uno de los estilos de liderazgo más completos de todos los que se conocen hasta ahora. No en vano, el liderazgo carismático reúne habilidades de otros estilos como el participativo, el emprendedor o el proactivo.

Como su propio nombre indica, el liderazgo carismático es aquel que basa su acción en el carisma de la persona que lo asume. ¿Y qué es el carisma? No es exactamente una destreza que pueda medirse, pero sí salta a la vista cuando alguien tiene cierta facilidad para relacionarse y empatizar con las personas de su entorno.

Ejemplos de liderazgo carismático

Los ejemplos de liderazgo carismático no se encuentran únicamente en el entorno empresarial. Además de en los negocios, este estilo de liderazgo se da en instituciones religiosas y movimientos políticos y sociales.

Algunos ejemplos destacados de liderazgo carismático son los siguientes:

  • Jack Welch. En los 60 llegó a General Electric, donde trabajaría como ingeniero químico. En apenas dos décadas, ascendió hasta convertirse en el CEO más joven en la historia de la empresa. Hizo todo lo posible por desarrollar relaciones positivas con los empleados y clientes, manteniendo una estrecha relación con todos basada en la comunicación, aunque sin descuidar las cifras de ventas y las estadísticas de rendimiento.
  • Lee Iacocca. Su rol en Chrysler a fines de la década de los 70 resultó clave para rescatar al fabricante de automóviles de la quiebra inminente. Este ejecutivo no fue bendecido con carisma natural, pero desarrolló el talento a lo largo de su carrera. Un ejemplo memorable de su estilo carismático es su eslogan característico: “Si puedes encontrar un vehículo mejor, ¡cómpralo!”
  • Winston Churchill. El primer ministro de Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial perfeccionó sus habilidades de comunicación como corresponsal de guerra en la Primera Guerra Mundial. También estuvo encargado de elaborar ​​legislación para el Parlamento como miembro. Era un orador poderoso, característica del liderazgo carismático, que usaba discursos de radio para mejorar la resistencia del pueblo británico durante los bombardeos de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.
  • Ronald Reagan. Aunque ganó fama como actor, fue años después cuando comenzó a dar charlas motivadoras a las empresas. En el 64 daría el salto a la política postulándose para presidente a partir de 1968. Ganó en el año 80 y fue capaz de articular su visión política de manera que atrajera a sus seguidores.
  • Martin Luther King hijo. Nacido en 1929, el Dr. King siguió los pasos de su padre como ministro bautista. Comenzó su carrera de derechos civiles como líder del boicot de autobuses la noche en que Rosa Parks fue arrestada en Montgomery, Alabama. Los poderosos discursos y la creencia del Dr. King en la protesta pacífica ponen energía en el movimiento de derechos civiles. Tiempo después fundaría la Southern Christian Leadership Conference. En 1960, su llamó la atención del candidato presidencial John F. Kennedy y le dieron notoriedad en toda la nación, llegando a tener una influencia mayor en la lucha por los derechos civiles. Uno de los hitos de su trayectoria fue la marcha por la igualdad de derechos que tuvo lugar el 28 de agosto de 1963 en Washington y que atrajo a más de 200,000 personas. Fue allí cuando Dr. King pronunció su famoso discurso “Tengo un sueño”. Al año siguiente, se aprobó la Ley de Derechos Civiles de 1964.
  • Madre Teresa. Esta monja católica romana es mundialmente conocida por su trabajo con los pobres. La Madre Teresa se unió a las Hermanas de Loreto cuando tenía 18 años y se mudó a la India en 1929. Como noviciada, fue enviada a Calcuta y enseñada en la Escuela de Niñas de St. Mary. En 1946, la Madre Teresa abandonó la enseñanza para seguir lo que consideraba su vocación, fundando a las Misioneras de la Caridad para vivir y servir en los barrios bajos de Calcuta. En el transcurso de las décadas de los 50 y 60, estableció una colonia de leprosos, un orfanato, un hogar de ancianos, una clínica familiar y una serie de clínicas móviles. En 1971, viajó a Nueva York para abrir su primera casa de caridad con sede en Estados Unidos. En 1985, pronunció un discurso en el 40 aniversario de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Características del liderazgo carismático. ¿Eres uno de ellos?

Puntualizando un poco más en ello, existen ciertas actitudes o rasgos que nos ayudan a identificar a un líder carismático de otros tipos de líderes:

  • Espontaneidad. Se muestran tal y como son desde el inicio. Y gracias a ello contagian de energía positiva y confianza a quienes le rodean.
  • Amabilidad. La actitud distendida y amable es la mejor forma de llegar a los otros. Suelen irradiar muy buenas sensaciones.

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  • Actitud proactiva. Pero no sólo se limita a establecer contactos. También (y sobre todo) hace cosas para transformar su entorno.
  • Empatía. La amabilidad del inicio pronto se convierte en empatía. Es capaz de ponerse en lugar del otro y entender sus razones, opiniones o visión del mundo. No juzga; trata de entender y dialoga.
  • Abiertos al cambio. No tratan de imponer su punto de vista. Al contrario, tienen disposición a liderar cambios y una alta flexibilidad para adaptarse a lo que los contextos le exijan; también promueve el nacimiento de nuevos líderes.

 

Liderazgo carismático: desventajas y cuándo no aplicarlo

Hasta aquí hemos visto las ventajas de apostar por el liderazgo carismático, uno de los más completos y más efectivos cuando se trata de fomentar la participación y crear climas laborales basados en la motivación y las buenas relaciones.

Sin embargo, que tenga todas estas virtudes no supone que esté exento de desventajas; como todo modelo, lleva implícito ciertos riesgos. Veamos:

  • Si los grupos son muy grandes, su efecto tiende a diluirse. El carisma no es una facultad ilimitada o que crezca hasta el infinito. Cuantas más personas dependan del líder carismático, más difícil será generar los cambios propuestos. En cambio, en grupos pequeños es una garantía de éxito.
  • Pueden caer en un afán personalista. Cuando el carisma no se enfoca bien y el líder persigue otros fines, lo más probable es que pierda el rumbo de sus funciones y acabe buscando notoriedad o visibilidad.
  • No es conveniente en contextos demasiado jerarquizados. Si lo que se busca son resultados a corto plazo y en sistemas jerarquizados o en los que la personalidad tenga poco impacto, este modelo de liderazgo se revelará ineficaz. Los sistemas cerrados son incompatibles con el desarrollo del carisma.
  • Ignorar amenazas externas del entorno. Si el líder se centra de lleno en la gestión de relaciones y del capital humano, es probable que pierda de vista las amenazas del entorno. Ojo, el carisma no es un antídoto contra todo. Quizá en ciertas situaciones haya que emplear otro tipo de liderazgo.

¿Qué es el liderazgo transaccional?

El liderazgo transaccional es un estilo de liderazgo en el que los líderes estimulan a sus empleados a dar lo mejor de sí mismos, en cierta manera, puede emplearse para superar alguna de las limitaciones del liderazgo carismático.

Para ealcanzar su objetivo, el líder se centra en las tareas que deben completarse, estebleiendo criterios para que los empleados ejecuten la tarea de la mejor manera posible lo que, a veces, implica también indicar qué fuentes y recursos pueden ser usado. Los líderes siempre informarán a sus trabajadores de antemano qué recompensa se otorgará por su desempeño.

Y es que el liderazgo transaccional usa el principio de intercambio que, en la práctica, supone que a cambio de un trabajo bueno y satisfactorio dentro del tiempo acordado, el gerente le da al empleado una recompensa por su desempeño. Esta recompensa puede traducirse en paga extra, bonificaciones o horas extraordinarias de trabajo.

El líder transaccional tiene el control total de toda la operación y no necesita ser carismático, como tampoco da opción a ninguno dee los empleados a participar de la toma de decisiones.

¿Qué es ser un líder transformacional?

Ser un líder transformacional es ser capaz de transmitir una visión colectiva con la que un grupo puede identificarse y emocionarse. La autenticidad es clave, puesto que en el liderazgo transformacional es preciso que haya una sensación de transparencia entre el líder y sus seguidores.

Los líderes carismáticos a veces se llaman líderes transformacionales porque comparten similitudes, aunque con diferencias. Las mayores distinciones entre ambos son dos: el enfoque y la audiencia. Los líderes carismáticos a menudo tratan de mejorar el status quo, mientras que los líderes transformacionales se enfocan en transformar las organizaciones en la visión del líder.

No obstante, no todos los líderes tienen carisma. Hay personas que conocen sus industrias como la palma de su mano, pero les falta algo que les haga instantáneamente agradables a un gran grupo de seguidores. Para este tipo de personas, el liderazgo transformacional es la forma más efectiva de influir en los demás.

Créditos fotográficos: RidoFranz

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1 comentario

Kelly Galindo

21 mayo, 2020 2:44

Excelente artículo, muy bien explicado y con ejemplos completo. Pregunta, ¿quién fue el autor o como lo puedo referenciar? gracias

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