Liderazgo autocrático vs liderazgo democrático

Hay tantos estilos de liderazgo como empresas. De hecho, podríamos afirmar que cada empresa desarrolla un estilo propio basado en sus necesidades y en los retos que día a día suponen las labores de dirección.

Cuando se habla de liderazgo, uno de los puntos que suscita mayor debate es el nivel de participación de los trabajadores en las decisiones comunes. Es un buen baremo para determinar la forma en que las empresas funcionan internamente y, sobre todo, saber cómo se relacionan sus directivos o altos cargos con el resto de integrantes.

Si quieres empezar a aplicar el liderazgo transformacional, te enseñamos cómo en nuestra guía: ¿Qué es el liderazgo transformacional y cómo desarrollarlo dentro de tu empresa?

 

Existen dos modelos clásicos de liderazgo de los cuales se deriva la gran mayoría de los que ahora conocemos. Se trata del liderazgo autocrático y el liderazgo democrático, que son, en cierta forma, las dos caras de una moneda.

Antes de entrar a valorar cuál de los dos estilos es mejor en determinadas situaciones, repasemos las principales características de cada modelo:

a. Liderazgo democrático:

  • Las decisiones son debatidas por el grupo y se toman de común acuerdo.
  • El líder actúa como motivador y mediador.
  • Tanto los colaboradores como el líder forman una unidad.
  • Todas las voces son escuchadas con independencia de los cargos.

b. Liderazgo autocrático:

  • El líder toma las decisiones sin la participación de las personas a su cargo.
  • Incluso, puede que les escuche, pero él tiene la última palabra.
  • Los colaboradores se limitan a obedecer órdenes y a realizar sus funciones.
  • La unidad pasa a un segundo plano; importan los resultados.

 

¿Qué tipo de liderazgo conviene aplicar en mi empresa?

Ésta sigue siendo la gran pregunta tanto de emprendedores como de altos directivos. Y no es para menos, pues de esta decisión dependen, en buena medida, el desempeño de las personas y el nivel de productividad de cada empresa.

Sin embargo, a veces no consiste en elegir uno u otro modelo. De hecho, la experiencia demuestra que los dos pueden convivir o alternarse según las situaciones o los retos a los que se enfrenten los directivos. A continuación enunciamos una serie de criterios de liderazgo que podrías aplicar en situaciones específicas:

  • Momentos de crisis:

Tanto si el origen de la situación es interno o externo, este tipo de escenarios suelen requerir de decisiones rápidas y de una alta capacidad de reacción. El liderazgo de tipo autocrático es más útil en estos casos. El democrático, por el contrario, suele insistir en deliberaciones y dilatar la toma de decisiones.

  • Ambiente creativo:

Aquellas empresas que trabajen a diario con creatividad e innovación encajan mejor en modelos de dirección democráticos. Sus integrantes hacen aportes, participan de los procesos y sienten que su voz cuenta. Por el contrario, un liderazgo autocrático no se detiene a valorar estas cuestiones. Su centro de mira son los resultados y el nivel de eficiencia de los trabajadores.

  • Proyectos a corto plazo:

Casi todos los proyectos a corto plazo están dirigidos por modelos autocráticos que centran la autoridad en una sola figura. Esto garantiza el cumplimiento de plazos y una mayor supervisión de los resultados parciales y finales. En cambio, un estilo de liderazgo autocrático es más útil en los proyectos a mediano o largo plazo, en donde no predominen los resultados sino el proceso en sí mismo.

 

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