Uno de los momentos de mayor dificultad para cualquier emprendedor es el diseño de su modelo de negocio. No importa que las ideas sean buenas e ilustrativas; lo que en realidad cuenta en el terreno práctico es la aplicación de esas ideas y la elaboración de un modelo de negocio eficaz, realista y sostenible.

Lean Canvas es una de las estrategias más prestigiosas a la hora de definir los modelos de empresa. Se trata de una herramienta para visualizar los negocios en su conjunto y, a partir de allí, definir sus posibilidades.

Aunque tradicionalmente ha sido empleado por empresas constituidas y que gozan de una larga trayectoria, Lean Canvas no es incompatible con las «startups» (en español: compañías primerizas o con un alto perfil de riesgo). Por el contrario, supone una gran oportunidad para la consolidación y la proyección de estas empresas.

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¿Cómo aplicar el Lean Canvas a mi startup?

La estrategia Lean Canvas plantea el diseño de un negocio a través del establecimiento de nueve bloques principales de contenido:

  • Propuesta de valor: es aquello que distingue tanto al negocio como al producto o servicio que ofrece. Pero ese «valor» debe estar medido en términos de beneficios para el cliente y no en réditos económicos para la empresa.
  • Segmentación de clientes: tener claro cuál es el público objetivo. Los productos dirigidos a todo tipo de clientes tienden a la dispersión y la falta de visibilidad.
  • Estructura de costes: se refiere a los gastos que el negocio debe realizar para que pueda ejecutar sus labores de venta. Además de definirlos, es recomendable establecer una jerarquía; no todos son igual de importantes.
  • Fuentes de ingresos: es la otra parte de la rentabilidad del modelo de negocio. Y en ella entran no sólo los beneficios netos, sino también aquellos préstamos o créditos a los que se recurrirá a la hora de impulsar la financiación.
  • Problemas: la idea, en este caso, es identificar los tres problemas más importantes que podrían derivarse de la actividad comercial del negocio.
  • Soluciones: del mismo modo, el emprendedor debe plantear desde ahora las tres soluciones más adecuadas para solventar esos problemas. Algunas veces las soluciones están en el producto; otras, en la gestión empresarial.
  • Métricas: hace referencia a las cifras en las que el emprendedor debe fijarse para el conocimiento de las finanzas del negocio. Los cálculos no son útiles en todos los casos. Es necesario focalizarlos y seleccionarlos.
  • Ventajas competitivas: aquí radica gran parte de la clave de las startups: qué es lo que realmente las diferencia de las otras marcas.
  • Canales: finalmente, es necesario establecer a través de qué medios el producto (y su propuesta de valor) llegará a manos del público objetivo.

 

 Manos a la obra: mi startup a punto

Una vez se han definidos los nueve campos principales del modelo Lean Canvas, la idea es que el emprendedor relacione la información de cada uno de ellos y obtenga mayor claridad en el modelo de negocio deseado.

El Lean Canvas es, en último término, un diagrama ilustrado en un folio o pantalla en el que es posible distinguir dos grupos principales:

a) A la izquierda del cuadro figuran los elementos relativos al producto: problemas, soluciones, métricas, estructura de costos y propuesta de valor.

b) A la derecha del cuadro figuran los elementos relativos al mercado: ventajas competitivas, público objetivo y canales.

 

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