Beneficios de ofrecer feedback en la comunicación

El término «feedback» (traducido en castellano como retorno o retroalimentación) ha sido acuñado en la teoría corporativa para definir la facilidad de intercambio de información que existe entre los distintos miembros de una organización.

Los sistemas funcionalistas del siglo XX han dado paso, progresivamente, a modelos de comunicación corporativa más ágiles, dinámicos y en los que los empleados asumen un rol mucho más participativo. Ya no basta sólo con dirigir una empresa desde los niveles superiores; ahora también hay que saber escuchar a los otros.

De hecho, en las escuelas de gestión y administración de empresas, los futuros líderes o directivos de compañías suelen encontrarse con programas que insisten en la necesidad  de incorporar el feedback a la filosofía corporativa. En ese sentido, es mucho más que un ejercicio puntual: es una manera de estar en una compañía y de relacionarse con los demás miembros de la misma.

Preocupaciones, observaciones, sugerencias, opiniones: la retroalimentación debe estar abierta a un intercambio en cualquiera de las acciones corporativas que así lo requieran. El objetivo es la mejora de los procesos internos.

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Ventajas de la retroalimentación

Pero aparte de esto último, existen otras ventajas que pueden obtener las empresas a la hora de favorecer la retroalimentación entre sus distintos miembros.

 

1) Aumenta el sentimiento de pertenencia:

La pertenencia se estrecha tras la disposición mutua de acoger y ser acogido. Cuando el directivo permite que su grupo de empleados participe activamente en los procesos que tienen lugar en la organización, está creando un clima de pertenencia y compromiso. El empleado siente que aporta, y eso le implica aún más en sus funciones.

2) Mejora el rendimiento:

Las experiencias de empresas que aplican el feedback como práctica diaria demuestran un notorio aumento de la productividad de sus trabajadores. No es lo mismo trabajar para una compañía que no te escucha que hacerlo para otra en la que tu opinión tiene lugar y puede, de alguna forma, contribuir a los procesos.

3) Potencia los puntos fuertes de cada empleado:

El intercambio de ideas, posturas y apreciaciones suele derivar en el hallazgo de nuevas aptitudes y facultades en los empleados. Si las empresas saben gestionar este elemento, tendrán a su favor talentos que pueden mejorar su productividad a mediano o largo plazo. Por su parte, a los empleados gozarán de una mejora en su autoestima y estarán más seguros en el desempeño de sus labores diarias. De hecho, puede darse el caso de que sean reconocidos con un ascenso.

4) Estrecha la relación directivo-empleado:

Cuando el feedback se realiza entre distintos niveles jerárquicos, el principal efecto que se advierte es una mejora en la relación directivo-empleado: tanto el uno como el otro dominan los cauces de ese intercambio. Incluso si el feedback es negativo, lo que derive de él servirá para optimizar el vínculo.

5) Define estrategias y métodos de acción:

Muchas veces los directivos se muestran sorprendidos antes situaciones adversas y no saben cómo reaccionar. El feedback con su grupo de trabajo puede ser una herramienta útil para la toma de decisiones. A veces, los propios empleados, por su cercanía con las situaciones, son los más indicados para opinar sobre un asunto en concreto. En esos casos, la función del líder consiste en escuchar sus aportes y sugerencias.

 

 

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