Planificar la estrategia: condición clave en los negocios que triunfan

No sólo basta con cubrir una necesidad y proveer un producto o servicio. También hace falta una estrategia a largo plazo que garantice el crecimiento sostenido del negocio y sirva de guía para su posicionamiento.

Las estrategias de negocio elevan las posibilidades de éxito en las empresas. Entre las ventajas más significativas que reportan se encuentran las siguientes:

  • Identifican los objetivos generales y específicos de cada negocio. Es decir, son una especie de faros que guían el recorrido de los emprendedores.
  • Garantizan un mejor monitoreo de las empresas. Al demarcar previamente las acciones a seguir, resulta más sencillo evaluar qué tan bueno es el comportamiento de un producto y cuáles son los pasos a seguir en cada etapa.
  • Reportan datos significativos sobre factores como el mercado, la competencia, las características del público objetivo, las tendencias, entre otros.
  • Aumentan el nivel de predicción de riesgos y amenazas. O lo que es lo mismo, disminuyen el nivel de improvisación y, si se aplican de manera adecuada, permiten la intervención oportuna en caso de fallos.

 

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¿Cómo hacer una estrategia de negocios?

Tal como decíamos antes, una estrategia de negocio es un mapa que se traza en función de los objetivos de una empresa. Es una descripción detallada del camino que permitirá llevar lo más lejos posible la idea embrionaria.

Sin embargo, es importante no confundirlo con otros documentos similares, como por ejemplo el plan de marketing o la estrategia financiera, que son parciales y se incluyen, por tanto, en la estrategia de negocio.

A partir de las fortalezas y las oportunidades que implique cada negocio, la estrategia puede diseñarse siguiendo seis pasos esenciales. Veamos cuáles son:

 

1) Definir objetivos:

En esta fase se define la necesidad que el negocio desea cubrir. Es el momento de hacer proyecciones: financieras, de gestión y, sobre todo, de la rentabilidad esperada. Vale la pena recordar que este punto determinará en gran medida el resto de etapas de diseño de la estrategia de negocio.

2) Hablar del cómo se logrará:

Planteados los objetivos, debe quedar claro cómo se cubrirá dicha necesidad y cuáles serán las características del producto-servicio ofrecido.

3) Describir el negocio:

Básicamente, se trata de explicar cómo se cubrirán las principales áreas del negocio, como por ejemplo la producción, las ventas, el marketing y la administración. Además, se recomienda hablar de las habilidades del equipo de trabajo.

4) Enumerar características del mercado:

Se trata de analizar las condiciones del espectro comercial en el que se aspirar a entrar y de qué manera éstas pueden condicionar el desempeño del negocio. Esto incluye la definición del público objetivo.

5) Idear estrategias:

Identificados el mercado y el público, el siguiente paso es diseñar las estrategias para que el producto-servicio tenga la mejor aceptación posible. Aquí cobran especial interés los canales de promoción (páginas web, redes sociales, boca a boca, relaciones públicas, entre otros) y la captación de potenciales clientes.

6) Analizar las fuentes de ingresos:

Este análisis debe incluir factores como la estructura de precios, los costes, el margen y los gastos derivados del negocio. Los presupuestos son la herramienta más empleada, pues proporcionan una visión a largo plazo del aspecto financiero.

 

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