Diferencias entre eficiencia y eficacia

Normalmente los términos eficiencia y eficacia se suelen utilizar como sinónimos cuando en realidad no lo son. Existen claras diferencias entre ambos, diferencias que además son importantes cuando se habla a nivel económico o empresarial. Pero, ¿cuáles son las diferencias entre eficiencia y eficacia?

eficiencia eficacia

La eficiencia: ¿qué es?

En términos productivos, la eficiencia es la relación que existe entre la producción de output de una empresa y la cantidad de recursos o input utilizados para ello. De esta manera, la eficiencia es mayor cuando se consigue mayor cantidad de output utilizando los mismos recursos, o cuando se consigue producir lo mismo reduciendo la cantidad de recursos utilizados para ello. La eficiencia busca mejorar el “cómo” para optimizar los resultados.

Ejemplo: Mejoramos nuestra eficiencia si antes producíamos 50 gastando 5, pero ahora producimos 100 gastando 5.

 

La eficacia: ¿qué es?

Por su lado, la eficacia se refiere a la capacidad de una persona o un grupo (una persona jurídica en el caso de la empresa) para alcanzar las metas marcadas. Es decir, una empresa se marca una meta y la consigue, por tanto ha sido eficaz.  Lo mismo sucede con un trabajador: el trabajador eficaz es aquel que cumple con los plazos y las pautas marcadas. Por tanto, la eficacia está orientada a la consecución de los objetivos.

Ejemplo: Somos eficaces si nos ponemos como objetivo producir 50 y conseguimos producir 50, independientemente de la eficiencia de los procesos que hayamos realizado. Si para producir 50 hemos gastado más de lo normal, no hemos sido eficientes. Si, por el contrario, hemos gastado menos de lo normal, hemos mejorado nuestra eficiencia.

 

Eficiencia y eficacia: ¿en qué se diferencian?

Como ya habréis adivinado en la definición de ambos términos la diferencia entre ambos es amplia desde la misma raíz del concepto. De hecho, la eficiencia no implica que exista eficacia, ni viceversa. Incluso también se puede dar el caso de que la empresa no sea eficaz ni eficiente, lo cual es nefasto para la operativa y el rendimiento de la empresa.

La eficiencia se refiere al proceso productivo de la empresa, su capacidad para producir con la menor cantidad de recursos. En cambio, a la eficacia no le importa cuál sea el proceso que se haya realizado mientras que se logren alcanzar las metas marcadas.

Por ejemplo, un trabajo puede ser eficaz aunque el proceso desarrollado para realizarlo no sea eficiente. Es eficaz mientras ese trabajo sea realizado a tiempo. Por otra parte, el proceso desarrollado puede ser muy eficiente, pero que aun así no se puede hablar de eficacia (por ejemplo, una empresa con una operativa eficiente pero sin capacidad para atender el volumen de pedidos actual).

Lógicamente, aunque son dos términos que no tienen por qué ir unidos, sí que existe una clara relación entre ellos. No cabe duda de que es mucho más fácil alcanzar la eficacia a través de la eficiencia. Es decir, ser eficientes permite sentar las bases y los pilares fundamentales para ser eficaces.

 

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ERD Marzo 2016

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