Despido objetivo: todo lo que debes saber

despido objetivo
El despido es el cese de las relaciones entre una empresa y un trabajador por decisión unilateral de la primera. Existen diferentes tipos de despidos, pero pocos son tan “polémicos” y ambiguos como el despido objetivo.

 

¿En qué consiste el despido objetivo?

Es aquel despido en el que la empresa toma la decisión en base a causas objetivas que no son culpa del trabajador A diferencia del despido disciplinario, en el que el trabajador incurre deliberadamente en determinadas faltas, en el despido objetivo el trabajador no tiene la culpa de la situación que ocasiona el despido.

 

¿Qué causas pueden motivar un despido objetivo?

A grandes rasgos, las causas que pueden ocasiones un despido objetivo se pueden agrupar en dos tipos principales:

–       Por un lado están los que se refieren a las capacidades o aptitudes del trabajador. En este sentido, se considera motivo de despido objetivo la incapacidad conocida o sobrevenida y la imposibilidad para adaptarse a los nuevos procesos y tecnologías. También se considera razón para el despido objetivo una ausencia al trabajo del 20% de los días durante dos meses seguidos, o del 25% durante cuatro meses no consecutivos durante un año.

–       Por otro lado, el despido objetivo puede venir motivado por razones de índole empresarial, relacionadas con el contexto económico general o de la situación particular de la empresa. Pueden ser causas organizativas, técnicas, productivas, de infraestructuras, económicas, etc.

 

¿Existe derecho a indemnización tras un despido objetivo?

Sí, pero la cuantía tan solo supone un 40% respecto a la indemnización por despido improcedente, esto es, solo 8 días por año trabajado, por lo que las empresas suelen recurrir a él (sobre todo al motivado por razones de índole empresarial) para ahorrar en la indemnización de los trabajadores.

 

¿Qué puede hacer un trabajador si no está de acuerdo con el despido objetivo?

Si un trabajador no está de acuerdo con los motivos que expone la empresa para su despido objetivo, tiene 20 días para presentar las alegaciones pertinentes. En caso de no llegarse a un acuerdo, el trabajador pondría la demanda y se iría a juicio.

Hay que señalar que antes de optar por la vía judicial se puede llegar a un acuerdo de las partes por medio de una papeleta de conciliación laboral, a través de la cual se organiza una reunión extrajudicial entre las partes para intentar llegar a una solución.

SI se ha ido finalmente a juicio, una vez vista la documentación y los testimonios de las partes implicadas, tan solo hay dos veredictos posibles:

–       El despido es improcedente, por tanto la empresa debe restituir al empleado en su puesto de trabajo o pagarle la indemnización que corresponde por el despido improcedente (20 días por año trabajado).

–       El despido es procedente, en cuyo caso no afectará al despido objetivo del trabajador. Tampoco tendrá que pagarle nada a la empresa.

 

¿Cuándo es despido objetivo y cuándo objetivo colectivo?

La ley prevé un límite en los despidos objetivos para evitar que las empresas se amparen en él para efectuar despidos sin ningún control. El Estatuto de Trabajadores establece que, si las bajas dadas por la empresa superan el 10% del total de los empleados, se considera despido colectivo.

 

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