Una de las tareas fundamentales de nuestra estrategia de marketing es definir, de la mejor manera posible, el público al que nos dirigimos. De esta manera acotamos los grandes mercados y conocemos de cerca las necesidades de las personas a las que va dirigida nuestro producto o servicio.

Sin embargo, cuando acercamos la lente a nuestro nicho de consumidores suele ocurrir lo mismo: descubrimos que pese al trabajo de sectorización, nuestro público sigue siendo heterogéneo, no en sus características y necesidades sino, más bien, en lo que tiene que ver con su temperamento y personalidad.

La tipología de clientes siempre es diversa. En un mismo nicho de mercado pueden convivir clientes que reaccionan de diversas formas a lo que les ofrecemos: con alegría, recelo, antipatía, desconfianza, pasividad, etc.

 

TEXT - TOFU - Conceptos Marketing

 

 

Tipología de clientes, ¿hasta dónde se puede llegar?

Pretender que todos nuestros clientes actúen de la misma forma es utópico, pues el ser humano es diverso y complejo por definición. La homogenización plena es algo que se escapa a las labores de sectorización de un público determinado.

Por supuesto que puede hablarse de tendencias o de unos ciertos comportamientos compartidos por muchos de ellos, pero ni siquiera en esos casos existe un consenso pleno. Cada quien decide cómo reacciona ante las ofertas del mercado.

La respuesta a esta pregunta pasa más bien por fortalecer nuestro departamento de atención al consumidor y saber conducir y canalizar sus distintas sugerencias, dudas, opiniones, reclamaciones, quejas y recomendaciones.

 

Las tipologías de clientes más habituales en el mercado

Ahora bien, si nuestro objetivo es estar a la altura de las necesidades de ese público, ya sea en la fase de venta o de posventa, conviene conocer la tipología de los clientes que se reconocen en un mercado, o al menos las más recurrentes. En este caso, vamos a hablarte de cinco de ellas. ¿Reconoces a los tuyos?

1) Cliente impaciente:

  • Reclama atención constantemente de su interlocutor.
  • Tiene (o simula tener) prisa.
  • Les molestan las esperas largas.
  • Quiere soluciones y respuestas inmediatas.

2) Cliente difícil:

  • Su rasgo distintivo es la exigencia de calidad.
  • Es especialista en encontrar reparos y defectos a lo que se le ofrece.
  • Le molesta que le contradigan.
  • Nunca dice estar satisfecho (aunque en el fondo lo esté).

3) Cliente dominante:

  • Hace explícitos sus conocimientos sobre el producto o la oferta.
  • Siempre quiere controlar la conversación.
  • Busca el elogio, la exaltación.
  • Es receloso ante la información que se le suministra.

4) Cliente reservado:

  • Mantiene cierta distancia con el vendedor.
  • No expresa abiertamente sus opiniones o intereses.
  • Demanda información completa.
  • Es meticuloso a la hora de valorar y decidir.

5) Cliente indeciso:

  • El proceso de compra/venta está marcado por la duda.
  • Solicita gran cantidad de información para poder decidir en un sentido u otro.
  • No decide en el momento; lo hace luego.

 

Sea cual sea tu área de operación o mercado, conocer la tipología de los clientes es una excelente ventaja cuando se trata de acercarte a ellos y satisfacer sus necesidades. No lo olvides: cuanto más individualizada sea tu atención, mejores serán los resultados.

 

POST - TOFU - Conceptos Marketing

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars
(Ninguna valoración todavía)