La sostenibilidad empresarial es un término asociado a la capacidad de algunas empresas para garantizar su continuidad, viabilidad y posicionamiento.

Recientes estudios en la materia han revelado que los consumidores valoran mejor a aquellas organizaciones que gestionan eficazmente los riesgos que su actividad supone, pues en cierta forma es una garantía de buen servicio y calidad. Lo que menos quieren es inestabilidad e improvisación.

Sin embargo, no en todos los casos es fácil alcanzar un buen nivel de sostenibilidad empresarial. Decisiones erradas, escasa selección de prioridades, mala planificación, estrategias inoportunas, entre otras, son las principales causas que impiden alcanzar resultados eficaces en este sentido.

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Sostenibilidad empresarial: el índice Dow Jones

La sostenibilidad empresarial es un valor que en el actual contexto puede medirse gracias a diferentes recursos y herramientas. Una de ellas es el prestigioso Índice de Sostenibilidad Dow Jones, el cual publica anualmente una lista con las empresas más sostenibles del mundo en el plano corporativo.

Según esta clasificación, algunas de las empresas españolas se ubican en los primeros lugares, como es el caso de Telefónica, Gas Natural Fenosa, BBVA, Banco Santander, Caixabank, Ferrovial, Iberdrola, Inditex, Mapfre y Repsol, entre otras.

Aunque no es el índice oficial de la Bolsa de Valores de Nueva York, sí que es uno de los principales referentes mundiales en la materia. Es propiedad de la empresa Dow Jones & Company Inc., la cual pertenece al grupo mediático News Corp, y a su vez goza del respaldo del diario financiero y empresarial Wall Street Journal.

Su importancia radica fundamentalmente en presentar una panorámica de cómo se comportan los mercados en determinados períodos, algo que sin duda valoran de forma positiva los inversionistas y demás agentes comerciales.

Las empresas, marcas y compañías que figuren en los primeros lugares de esta lista serán, por tanto, las más atractivas en el plano financiero y, por eso mismo, las que mayor sostenibilidad empresarial demuestren de cara a la acción de inversores u otros agentes interesados en realizar negocios con alguna de ellas.

Siete claves para alcanzar la sostenibilidad empresarial

Digámoslo claro de una buena vez: la sostenibilidad empresarial es consecuencia directa de una buena gestión y de la alineación de los factores internos y externos que intervienen en la actividad comercial de cada empresa.

Cuanto más disperso y voluble sea un modelo de negocio, menores serán las opciones de que dicha marca se posicione en el mercado en el que opera y, por tanto, que resulte viable y sostenible a largo plazo. En ese sentido, existen algunas claves que merece la pena conocer para alcanzar la sostenibilidad empresarial. Veamos:

1) Unidad del negocio:

Un negocio unido casi siempre es un negocio sostenible. Sin embargo, es todo un reto para las esferas directivas, pues deben implementar medidas que hagan efectiva dicha unión y alineación de aspectos involucrando a la totalidad de miembros y grupos de trabajo. La mejor forma de hacerlo es recurriendo a los valores corporativos y a la identidad del negocio. Es importante mantener la coherencia y la constancia.

2) La empresa como una parte de su entorno:

Ninguna empresa es una isla. Todas están conectadas directa o indirectamente con el entorno en el que operan y tienen, por tanto, una responsabilidad social definida. La sostenibilidad de una empresa también puede medirse en función del papel que ésta asuma en su día a día; si tiene plena conciencia de lo ocurre a su alrededor, encontrará fácilmente enclave en el tejido social y humano; si no la tiene, difícilmente podrá proyectarse como una pieza más de ese entorno.

3) Liderazgo de la dirección:

Como ya se dijo, los directivos son fundamentales para implementar un plan de sostenibilidad empresarial. Pero no en el sentido tradicional de su rol, es decir, la delegación de funciones en terceros y la toma de decisiones. Aquí es necesario que entren de lleno en el proceso, se impliquen en él y lo abanderen como un elemento más de la organización. Los directivos deben ser líderes y referentes para el resto de sus colaboradores. Además, recordemos, son los encargados de establecer las políticas, las prácticas, el ajuste de la agenda y, en últimas, los modos de gestión.

4) Participación de todos los colaboradores:

Nadie puede quedarse fuera de un proceso de sostenibilidad. Como decíamos en el primer punto de este apartado, la unificación de prácticas y criterios definen en buena medida el éxito de una estrategia de este tipo. Es impensable que un negocio aspire a ser sostenible corporativamente si apenas unos cuantos miembros están plenamente comprometidos con este objetivo.

5) Control del flujo de caja:

El factor económico no es el único a tener en cuenta cuando se trata de establecer una estrategia de sostenibilidad empresarial, pero sí uno de los más importantes. En este caso, se trata de tener un control permanente y eficaz del flujo de caja y de todos los movimientos financieros del negocio, entre ellos las inversiones y la viabilidad de ciertos asuntos. No es gratuito que muchos profesionales de este sector aún vinculen de forma directa la sostenibilidad empresarial con términos como la liquidez, los activos, los pasivos y el capital total de los negocios.

6) Estrategias comerciales locales:

Si bien cada día que pasa avanzamos más en la globalización, los negocios no pueden dejar de lado la acción local, es decir, todo lo relacionado con el entorno: instituciones, gobiernos, Estados tejido social, medioambiente, entre otros. La sostenibilidad también dependerá de saber ocupar un lugar en un contexto y establecer relaciones con todos los agentes que forman parte del mismo.

7) Plan de ahorro programado:

El ahorro es esencial para la sostenibilidad de una empresa. Es el que permite hacer frente a circunstancias desfavorables o a eventuales crisis de gestión. Un plan de ahorro programado es casi una garantía directa de que la sostenibilidad empresarial es una realidad, tanto en el medio como en el largo plazo.

 

Recuerda que la sostenibilidad empresarial es mucho más que saber invertir en otros frentes y controlar eficazmente el flujo de caja. Es toda una política de negocio cuyos sinónimos inmediatos son unidad, coherencia, continuidad y viabilidad.