Evolución de la responsabilidad social corporativa en España

Han pasado once años desde que el concepto de Responsabilidad Social Corporativa se acuñó al campo empresarial español. Han sido años de jornadas informativas, debates, foros, conferencias, acuerdos y un amplio desarrollo mediático orientados a renovar la relación de las empresas con los entornos en los que operan.

Lo que empezó como una oportunidad para crear mejores organizaciones y, por tanto, mejores sociedades, ha ido variando hacia enfoques cada vez más especializados y con extensiones hacia otros terrenos de actuación.

 

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A día de hoy, por ejemplo, la Comisión Europea reconoce que en España este concepto no sólo se ha entendido desde los negocios inclusivos y la gestión del talento humano. Además de ello, señala que el país ha avanzado hacia una concepción más amplia del concepto de Responsabilidad Social, patente en siete dimensiones:

1. Educación

Se refiere a la participación de las empresas en proyectos educativos y en otros que impulsen el acceso y la participación de comunidades vulnerables. Banco Santander y Caixa Catalunya son ejemplos representativos.

2. Empleo juvenil y emprendimiento

Habla de la voluntad de las organizaciones por fomentar el empleo en personas menores de 30 años y de generar incentivos en ese sentido.

3. Discapacidad y dependencia

Otro campo en el que se han visto avances es el de las oportunidades laborales de personas son discapacidad. Las empresas han entendido la importancia de esta práctica y muchas lo han asumido como parte de su filosofía.

4. Competencia

Las prácticas desleales y el abuso han disminuido desde que la Responsabilidad Social se implementó como modelo. También las leyes respectivas han ayudado a frenarlas y a crear marcos de confianza y cooperación.

5. Fiscalidad responsable

En la actualidad existe una necesidad de que las empresas informen sobre sus actividades fiscales y contribuyan desde allí a crear sociedades más equitativas.

6. Comunicación eficaz y coherente:

Se trata de combatir la denominada «información basura», es decir, aquella que    atenta contra los Derechos Humanos de los clientes y los consumidores y, a la vez, vulnera la transparencia y la veracidad corporativa.

7. Filantropía, mecenazgo y patrocinio

Por último, la UE aprecia avances en lo referente a donaciones, financiación altruista de proyectos y patrocinio de iniciativas vinculadas al desarrollo social, sobre todo teniendo en cuenta que desde el año 2008 el contexto de crisis no ha sido el más óptimo para estas prácticas.

 

Retos del modelo RSC para los próximos años

Sin embargo, las exigencias siguen siendo altas en esta materia. Para Ramón Jáuregui, copresidente de la Asamblea Parlamentaria Euro Latinoamericana, advierte que el modelo de RSC debe avanzar en aspectos como:

  • La obligación y el reporte de acciones, haciéndolas extensivas a empresas de cierto nivel que aún no asumen estos compromisos.
  • El cumplimiento de códigos universales, sobre todo para aquellas compañías globales o que operan en varios países a la vez.
  • La formalización de acuerdos sectoriales de las empresas con mayor índice de incidencia social y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre las condiciones laborales y sus cadenas de suministro.
  • El impulso del modelo de RSC que se haga desde las políticas públicas, ya sean de origen provincial, autonómico o estatal.

 

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