Reducción de capital: qué es, cuándo usarla y ejemplos

La reducción de capital es el proceso de reducir el capital de los accionistas de una empresa mediante cancelaciones de acciones y recompras de acciones. Existen diferentes motivos que llevan a una organización a tomar una decisión tan drástica, que puede hacerle perder popularidad y afectar a su imagen; aunque, el motivo de fondo siempre es la búsqueda de la eficiencia financiera.

 

¿Cuándo es necesario hacer una reducción de capital?

La reducción de capital puede deberse a motivaciones muy diferentes. En ocasiones, responde al interés por construir una estructura de capital más eficiente. Otras veces, detrás de una decisión de este tipo se esconde la búsqueda de un aumento del valor para los accionistas.

El acto de reducción de capital también puede ser llevado a cabo en respuesta a una disminución en las ganancias operativas de la compañía. El caso más extremo, sería sufrir una pérdida de ingresos de la que no hubiera posibilidad de recuperarse ni con las ganancias futuras esperadas del negocio.

 

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En algunos casos de reducción de capital, los accionistas recibirán un pago en efectivo por las acciones canceladas, pero en la mayoría de las demás situaciones, el impacto sobre los accionistas es mínimo.

 

¿Cuáles son las consecuencias de la reducción de capital?

El resultado de recomprar las accione de los accionistas o cancelarlas trae consecuencias. Entre ellas, destacan las siguientes:

  1. Después de una reducción de capital, el número de acciones en la compañía disminuye por el monto de la reducción.
  2. La capitalización de mercado de la compañía no cambia como resultado de tal movimiento.
  3. Se reduce la flotación o la cantidad de acciones en circulación y disponibles para el comercio.

Esto puede aumentar el interés por adquirir acciones de la empresa o, por el contrario, alertar a los inversores de que puede ser que la compañía esté atravesando dificultades financieras.

 

Ejemplos de reducción de capital

Muchas empresas deciden reducir el capital mediante acuerdos de recompra o cancelaciones de acciones. Lo pueden hacer en cualquiera de los siguientes casos:

  • Con el fin de pagar el capital innecesario de la empresa que no sirve para nada.
  • Para extinguir el pasivo contra las acciones impagas de la empresa.
  • Con el propósito de cancelar el capital social desembolsado no representado por los activos disponibles.

En cualquier caso, para llevar a cabo una reducción de capital hay que atender a lo dispuesto por la legislación aplicable, así como a lo que se establezca en el acta de constitución de la sociedad. Así, una entidad puede proceder a emprender una acción de este tipo si así se recoge específicamente en los documentos de constitución de la empresa o si el movimiento es aceptado por los accionistas por resolución especial. También se requiere el consentimiento de los acreedores, aunque, a este respecto podrían fijarse excepciones si la reducción de capital tiene por objeto asegurar el monto adeudado del acreedor.

En nuestro país, se aplica en estos casos es la Ley de Sociedades del Capital, texto donde puede ampliarse la información acerca de la reducción de capital.

Créditos fotográficos: tibor13

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