Gastos de constitución bajo control

Los gastos de constitución son los costes que deberá asumir la empresa, antes de que el negocio genere ingresos. Además del monto del capital social mínimo, que puede oscilar entre los 3.000 euros de la S.L. (Sociedad Limitada) y los 60.000 de la S.A. (Sociedad Anónima) existen otros gastos en los que el emprendedor incurrirá.

Es preciso conocer a cuánto pueden ascender para tener clara la estrategia de financiación y los primeros pasos a dar al crear una empresa.

 

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Gastos de constitución más habituales

Además del mencionado capital social mínimo, hay otros costes que el empresario debe afrontar antes de poder abrir la puerta de su negocio. Entre los más importantes, destacan los siguientes:

  1. Gastos de investigación. Antes de comenzar un proyecto empresarial, conviene llevar a cabo una investigación de mercado sobre la industria potencial para asegurarse de que el producto o servicio será rentable. En este proceso, se deberá recopilar información sobre el mercado, clientes potenciales, competidores y averiguar también cuál sería el coste de producción. A través de este análisis se pueden identificar otros costes que afectarán al arranque del negocio, como los costes de personal o marketing. Resulta muy recomendable profundizar en cada elemento para que identificar y planificar cualquier gasto que se prevea.
  2. Total de costes iniciales. Los costes iniciales dependerán del tipo de negocio que se vaya a poner en funcionamiento. Aunque la estructura de la empresa y la industria en la que se encuadre definirán distintas variables, hay algunos gastos de constitución comunes a todos los tipos de negocios, como los de suministros y equipos, conexiones de servicios públicos, seguros y registro de nombre comercial. Se trata de costes únicos asociados a la creación de una empresa y que, por lo tanto, no tendrán que volver a abonarse en el futuro (excepto cambios en las condiciones del negocio o acuerdos de pago fraccionado). En este punto, es conveniente determinar los costes de funcionamiento. El motivo es que siempre resulta buena idea asegurarse de poder cubrir los gastos de 6 meses por adelantado cuando se inicia un negocio. En esta partida se incluirían los gastos diarios asociados con la operación de la empresa, la cantidad de dinero que se gastará regularmente en conceptos como salarios, alquileres y compra de acciones, por ejemplo.

 

Una vez se empiezan a calcular los gastos de constitución, merece la pena invertir un poco de tiempo en crear una hoja de costes inicial. Esta hoja de cálculo facilitará un mayor control y permitirá actualizar las previsiones, al poderse incluir fácilmente cualquier nuevo gasto.

¿Sabes a cuánto asciende el capital social mínimo de la sociedad que quieres crear? ¿Has contemplado en tus cálculos el gasto en licencias y obligaciones tributarias?

Tener las cuentas al día y llevar una gestión financiera responsable es uno de los pilares de un buen negocio. Si vas a ser un empresario diligente, empieza por tener claro a cuánto ascenderán los gastos de constitución de tu proyecto. ¿Listo para empezar a buscar fuentes de financiamiento para tu iniciativa?

Créditos fotográficos: Chalirmpoj Pimpisarn

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