Para ascender en el trabajo hace falta suerte, sí, pero no es ni mucho menos el único factor a tener en cuenta. Se trata, antes que nada, de una cuestión relativa a los méritos profesionales, la experiencia y la constancia, aunque también al desarrollo de aptitudes, destrezas y talentos que generan un valor añadido a las empresas.

O dicho de otra manera: lo normal es que nadie ascienda deliberadamente o sin que antes haya tenido lugar un análisis o examen de sus aportes. Los directores del área de Recursos Humanos lo saben y por ello cada vez son más rigurosos con estos procesos.

Ascender en el trabajo sólo tiene sentido si la persona opta a una mejor ubicación o cargo; es decir, que ocupe un lugar no sólo mejor remunerado en términos monetarios, sino también en el que pueda sacar lo mejor de sí.

 

Ascender en el trabajo: la experiencia laboral y los CEO

La experiencia es un factor fundamental en el momento de ascender en el trabajo. De hecho, un buen número de empresas lo ponen como requisito esencial para que sus colaboradores puedan acceder a los puestos de mayor responsabilidad.

 

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Los CEO, por ejemplo, son trabajadores de alto nivel que llegaron a los altos cargos de una empresa tras permanecer varios años en la lista de espera y acumular experiencia.

 

¿Qué aptitudes necesitas para ascender en el trabajo?

Sin embargo, el tiempo de desempeño no es la única condición para ascender en el trabajo. Si algo nos ha demostrado el mercado laboral actual, cada vez más diverso, flexible y con exigencias integrales, es que en el ascenso también entran en juego una serie de aptitudes. Veamos algunas de ellas:

  • Liderazgo:

Los cargos de gran responsabilidad suelen estar reservados a personas capaces de pilotar departamentos, secciones, áreas o que simplemente sirvan de referencia a su entorno inmediato. La gran mayoría de los líderes tienden a estar en lo más alto de la pirámide empresarial; el ascenso es una meta permanente para ellos.

  • Gestión y dirección de equipos:

Saber escuchar, estar abierto a opiniones diversas y tener la facultad de coordinar la acción de grupos de trabajo son otros elementos que suman a la hora de ascender, especialmente en aquellas empresas con personal focalizado en áreas o sectores.

  • Preparación:

Para acceder a un ascenso no sólo hace falta trabajar más que el resto de personas, sino también estar mejor preparado. Por ello, una elección que puede marcar la diferencia es la formación complementaria a la que accedas, pues de esta manera demostrarás que supones un valor añadido para la compañía.

  • Creatividad:

Es un valor trascendental en el siglo XXI, sobre todo si tenemos en cuenta que la competitividad es cada vez más alta y las marcas buscan diferenciarse unas de otras con afán. Si eres una persona creativa, ten por seguro que se fijarán en ti para que saques adelante estrategias y acciones de este tipo.

  • Eficacia:

Por último, no olvides que también cuenta la eficacia. Muchos colaboradores salen beneficiados con un ascenso no necesariamente por su liderazgo o su capacidad de dirigir equipos, sino porque cumplen sus objetivos más rápido que los demás. ¿Eres uno de ellos? No bajes la guardia; los resultados son tu mejor carta de presentación.

 

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