Ser como Steve Jobs, ¿estás seguro?

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Si te pidieran que dieras el nombre de uno de los más importantes gurús de la tecnología mundial de todos los tiempos, seguramente uno de los primeros que te vendría a la cabeza es Steve Jobs, el célebre fundador de Apple y Pixar, entre otros grandes logros.

Jobs, sin duda, ha sido uno de los personajes más influyentes y decisivos en la historia reciente de la tecnología. Su historia, por tanto, está llena de lecciones sobre innovación, carácter, liderazgo y valores. Por eso, es un ejemplo de muchos emprendedores y directivos.

Pero, ¿estás seguro que te gustaría ser como Steve Jobs? Conviene analizar mejor las luces y sombras de este hombre para valorar adecuadamente su legado. Eso es lo que intentaremos hacer en estas líneas.

Para conocer mejor a este controvertido genio, te recomendamos la lectura del magnífico libro escrito por Walter Isaacson, que ha inspirado buena parte de este artículo. Es la única biografía autorizada por el propio Jobs, que colaboró realizando más de 40 entrevistas, cuando su enfermedad ya estaba avanzada y lo obligó a retirarse de sus responsabilidades frente a la multinacional de la manzana mordida.

(DEMASIADO) SINCERO

Jobs dejó total libertad a Isaacson para plantear su biografía: no pidió ningún control sobre el contenido, ni siquiera quiso leerlo antes de ser publicado. Habló sin tapujos y tratando cualquier tema cara a cara, incluso animó a su entorno a que hablaran con total libertad para el libro. Este hecho, nos muestra una característica del líder de Apple: la sinceridad. Aunque a veces esa franqueza pudiera resultar brutal. Esta cita lo ilustra perfectamente: “He hecho muchas cosas de las que no me siento orgulloso, como dejar a mi novia embarazada a los 23 años y cómo me comporté entonces, pero no hay ningún cadáver en mi armario que no pueda salir a la luz”.


TEXT - TOFU - Secretos Liderazgo

 

MOTIVADOR

Su famoso discurso en la Universidad de Standford (de visión obligada, si aún no lo has visto) es una lección para los recién graduados: les confiesa que es hijo adoptivo, les pide que se arriesguen a fracasar -una filosofía de vida que defendía el propio Steve Jobs- y los anima a trabajar en equipo, aunando talentos y conectando puntos para innovar. También son muy recordadas sus carismáticas presentaciones de productos que su sucesor, Tim Cook, no ha podido superar.

SIN ESTUDIOS UNIVERSITARIOS

En contra de un mundo donde se valoran los títulos universitarios y los logros académicos, Jobs no acabó sus estudios en la Universidad Red College. Solo aguantó un semestre porque consideraba que estaba perdiendo tiempo y gastando los ahorros de sus padres adoptivos. No dejó de estudiar, porque seguía asistiendo como oyente a las clases que le interesaban (aprendió… ¡caligrafía!, pero si has visto el vídeo del discurso de Stanford verás que ese aprendizaje le resultó de gran utilidad), dormía en el suelo en el dormitorio de sus amigos y comía gratis en los comedores de los Hare Krishna.

EXCÉNTRICO Y CONTRADICTORIO

Su forma de vida era, cuanto menos, peculiar para ser un gran directivo: era budista, solo comía pescado y vegetales, disléxico, vestía siempre igual (suéter negro, zapatillas deportivas blancas y pantalones vaqueros Levi’s). Su personalidad era, por decirlo suavemente, complicada: perfeccionista hasta resultar obsesivo, implacable con su competencia y con quien no estuviera de acuerdo con su visión global, obsesivo por controlarlo todo hasta resultar un déspota con quienes lo rodeaban…

UN DESPIDO SONADO

Su primera etapa en Apple finalizó en 1985, cuando fue destituido por la junta directiva de la empresa que fundó. Esto le sirvió para iniciar una de sus etapas más creativas al adquirir Pixar, una pequeña productora con la que revolucionó la animación digital gracias a películas tan inolvidables como “Toy Story”, “Buscando a Nemo” o “Up”.  Además le reportó enormes beneficios cuando fue vendida a Disney por 7,9 billones de dólares.

SUPO DAR EJEMPLO

Tras su regreso a Apple en 1997, Jobs se encontró una empresa estancada y con graves problemas económicos, por lo que se abocó en recuperarla y reorganizarla para producir productos innovadores. Para dar ejemplos a sus empleados y que tomaran consciencia de la delicada salud de la compañía, se autoasignó un sueldo de tan solo 1 dólar al año. A pesar de todo, la fortuna de Steve Jobs a su muerte se valoraba en 8.300 millones de dólares.

VISIONARIO Y MANIPULADOR

Walter Isaacson cuenta cómo Jobs “distorsionaba la realidad”, y cómo hacía uso de ello para alcanzar las cosas que eran imposibles en apariencia, durante el desarrollo del primer Macintosh, el iPhone y el iPod. Por ejemplo, se empeñó en que el  iPhone tuviera un único botón lo volvió locos a sus ingenieros hasta dar con una solución. Llevaba su lema “Piensa diferente” hasta el límite.

CONTROL ABSOLUTO

Lo que hacía diferente el liderazgo de Steve Jobs es que su visión global de Apple ayudaba al avance de la marca. Por eso quería tener controlado hasta el más mínimo detalle, pues todo tenía que responder a su filosofía. Incluso pidió rediseñar los camiones de reparto y la cafetería de la empresa, para que todo fuera coherente con lo que él entendía que debía ser Apple. Y ciertamente que lo consiguió, por algo la de la manzana es una de las compañías más valoradas, influyentes e imitadas del mundo.

DEJÓ HUELLA

El icono Jobs se hace más grande cuando analizamos la enorme influencia que tuvo allí por donde pasó. Sus logros han revolucionado sectores económicos tan importantes como la informática (Apple y NeXT), las películas de animación (Pixar), la música (iPod e iTunes), los teléfonos (iPhone), las tabletas (iPad) y la edición digital (ordenadores Macintosh). Su  gran acierto consistió en conectar la creatividad con la tecnología. Y en hacer productos bellos, deseables y que aportaran una experiencia diferencial a sus usuarios… Sin importarle a quien se llevara por delante para conseguirlo.

Ahora que lo conoces mejor, ¿sigues queriendo ser como Steve Jobs?

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Fotografía de Steve Jobs de wallchips.com

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