¿Has oído antes el término? No es tan nuevo como de entrada nos parece, aunque sí que es verdad que se viene empleando hace relativamente poco y en espacios reducidos.

Hoy nos hemos propuesto ahondar en el concepto de las smarts cities y contarte todo lo que debes saber al respecto, sobre todo si tu objetivo es empezar a comprender el mundo en el que nos movemos y el futuro de las relaciones individuales, comerciales, mercantiles, laborales, entre otras. ¡Síguenos!

 

Smarts cities, ¿a qué nos referimos exactamente?

En los últimos años nos hemos ido familiarizando con el concepto smart, que señala un nivel más alto de tecnología y de procesos. Tenemos el smatphone, el smartv y ahora  se ha empezado a hablar con insistencia de las smarts cities.

¿Qué son exactamente? ¿Se trata de ciudades comunes y corrientes o diametralmente distintas a las que hemos conocido hasta ahora?

 

TEXT - Experto en Negocios Internacionales (Actualizar)

 

En realidad no estamos hablando de nada que no conozcamos o con lo que no entremos en contacto todos los días. Las smarts cities son espacios urbanos basados en una premisa fundamental: la sostenibilidad en todos sus ámbitos.

Las ciudades del siglo XXI deben adaptarse a las necesidades del medioambiente y de los entornos en general, por lo cual es indispensable que sus gobernantes (y también sus ciudadanos) tomen las medidas adecuadas para que el crecimiento y el desarrollo no ponga en riesgo la calidad de vida de sus habitantes.

Es decir, las smarts cities no se oponen al desarrollo de infraestructuras y procesos industriales, pero lo hacen sin sobrepasar ciertos límites y aplicando paralelamente una serie de medidas innovadoras para, por ejemplo, reducir la emisión de gases de efecto invernadero, el consumo energético o el buen uso de los recursos.

 

Indicadores actuales para calificar las smarts cities

Lo anterior nos plantea entonces un segundo interrogante: ¿cómo saber si una ciudad es sostenible y, por consiguiente, merece ser incluida en el grupo de las smarts cities?

Algunos organismos internacionales, fundaciones y organizaciones han definido una serie de elementos que permiten calificar a una ciudad como inteligente o no, entre los cuales vamos a mencionar los siguientes:

  • La gobernanza de las ciudades del siglo XXI debe ser cercana, transparente y centrada sobre todo en las necesidades humanas y en el cuidado de los entornos y el medioambiente.
  • Planificación urbana. El crecimiento, la expansión y el desarrollo de nuevos proyectos en el seno de las ciudades debe tener una planificación previa que no ponga en riesgo la calidad de vida de sus habitantes.
  • Gestión pública. Los gobernantes de las smarts cities deben hacer frente a las principales necesidades y demandas de quienes las habitan. La gestión debe tener margen para todas las áreas.
  • Movilidad y transporte. Los medios para el transporte tienen que apostar por combustibles que no dañen el medioambiente.
  • Cohesión social. Los grupos que habitan las ciudades del siglo XXI no pueden estar social o geográficamente aislados. La integración y la interacción son dos valores fundamentales de las smarts cities.

 

¿Qué ciudades actuales se consideran smarts cities?

Desde que apareció el término de smarts cities se han empezado a realizar listados de los centros urbanos en el mundo que cumplen con las condiciones para integrar dicha categoría. Cada vez se afinan más los indicadores, así como las políticas que se aplican en estas ciudades en torno a la sostenibilidad.

Hoy día podemos alegrarnos de que algunos de los centros urbanos más importantes en el mundo se han acogido a este tipo de iniciativas, ganándose un lugar en el grupo de las smarts cities o ciudades del futuro. Veamos algunos ejemplos:

  1. Nueva York:

La denominada capital del mundo lleva ya varios años implementando políticas de sostenibilidad, inclusión social y calidad humana. Y todo esto pese a que se trata de la ciudad más poblada de Estados Unidos y la segunda más grande del continente americano, después de México D.F. Entre sus políticas también se destaca el desarrollo de soluciones tecnológicas al servicio de sus ciudadanos.

  1. Londres:

La capital británica mantiene valores altos en casi todos los indicadores sobre sostenibilidad, especialmente en lo que se refiere al desarrollo tecnológico para el servicio social y la proyección internacional. Sin embargo, en gestión pública y cohesión social aún cuenta con retos importantes.

  1. Tokyo:

Ocupa el primer lugar en el listado de smarts cities. Su gestión es ejemplar en aspectos como urbanización, ahorro energético, movilidad sostenible, calidad de vida y, sobre todo, el despliegue tecnológico al servicio de las personas, el cual se hace especialmente efectivo a la hora de realizar pagos o de adquirir servicios.

  1. Zurich:

La protección medioambiental, la eficacia de la movilidad y el transporte y la alta calidad de vida de sus ciudadanos son algunos de los puntos que permiten que el principal centro urbano de Suiza esté incluido en esta lista.

  1. Ámsterdam:

Sus políticas de cuidado del medioambiente y sostenibilidad han sido referentes para muchas otras capitales en el mundo. Entre ellas destacan el uso masivo de las bicicletas como medio de transporte, los puntos de luz inteligente que son capaces de justar la iluminación a las necesidades de cada caso, la graduación de la luz según el clima o los transportes sostenibles.

  1. Barcelona:

No podemos dejar fuera de esta lista a la capital catalana, que se ha ganado su lugar gracias al desarrollo de proyectos tecnológicos que hoy día permiten, por ejemplo, que sus casi 1,6 millones de habitantes disfruten de redes de internet gratuitas en más de 460 puntos de acceso. También destaca por sus altas cifras de visitantes y de interacción entre culturas.

  1. Santiago de Chile:

La capital chilena es la única ciudad latinoamericana que en este momento es considerada parte de las smarts cities. Recientemente ha puesto en marcha el proyecto de ciudad inteligente llamado Parque de Negocios Ciudad Empresarial, con el cual se quiere aumentar la eficiencia energética, la ubicación de pantallas informativas, los vehículos electrónicos y los controles de iluminación. Aun así, sus retos en materia de interacción social son numerosos.

 

No pierdas de vista ninguna de smarts cities. En el futuro podrían convertirse en el referente de sostenibilidad, si es que algunas de ellas ya no lo son.

 

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