Liderazgo participativo: qué es y características principales

El liderazgo participativo ofrece la oportunidad de contar con un punto de vista más amplio antes de tomar decisiones, favorece la creación de grupos de trabajo sólidos e incentiva la iniciativa a nivel individual y contribuye a generar vínculos entre los integrantes del grupo. Estas sólo son algunas de las ventajas que ofrece el estilo de liderazgo más democrático, ya que el líder tiene en cuenta las opiniones del resto del grupo.

La prioridad en este concepto del liderazgo es la participación. El opuesto del líder participativo es el líder autocrático. En este caso, la toma de decisiones se realiza de manera unilateral, sin tener en cuenta ni consultar a nadie más. Sin duda, el proceso del líder solitario implica un ahorro de tiempo en la decisión y la puesta en marcha de sus propuestas.

Aunque, en ocasiones, un proceso más largo, en cuanto al tiempo invertido en resolver la situación que se plantee, puede llegar a ser incluso más productivo porque implica contrastar las iniciativas con más personas que pueden aportar distintos puntos de vista antes de seguir una u otra estrategia.

Los liderazgos empresariales que han surgido en las últimas décadas parecen ir en el mismo sentido. Buscan una mayor apertura en los procesos de toma de decisiones, que hasta hace poco estaban centralizados en una sola persona o grupo de influencia. Su lema principal es: la organización somos todos. Al mismo tiempo, el liderazgo participativo aumenta su popularidad.

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Todo esto ocurre en un contexto en el que los trabajadores de las empresas reclaman mayor participación. Se sienten parte activa de ellos, y como tal hay que tratarles. Ya no son meras piezas de un engranaje de productividad.

De ahí el crecimiento del área de Recursos Humanos y la insistencia en flexibilizar las jerarquías corporativas. Las empresas que apuestan por ello, han visto una mejora clara en su clima laboral y un nivel más alto de productividad, compromiso y participación en las tareas que a todos incumben. Dentro de este enfoque, además del liderazgo participativo, también destacan otros modelos como el democrático, el liberal o el carismático.

Si quieres empezar a aplicar el liderazgo transformacional, te enseñamos cómo en nuestra guía: ¿Qué es el liderazgo transformacional y cómo desarrollarlo dentro de tu empresa?

Definición de liderazgo participativo.  ¿Qué es?

La participación no es otra cosa que la toma de decisiones entre los sujetos que integran una tarea o proyecto. Es una forma de asumir los roles y de interactuar en un contexto en el que previamente se han fijado objetivos concretos.

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Participar implica consenso, debate, intercambio de ideas, asunción de posturas y, en algunos casos, negociación. También es diversidad, apertura, escucha activa, diálogo, inclusión y una mayor horizontalidad.

El liderazgo participativo se caracteriza por el fomento de la participación activa del grupo por parte del líder. Este, además, escucha y agradece todas las opiniones del grupo ya que uno de los objetivos que persigue con esta manera de trabajar es crear grupo y alcanzar beneficios grupales. Para un director que ejerce de este modo, resulta más sencillo conocer mejor a su equipo y, en consecuencia, aprenderá a delegar y a confiar en las capacidades de su grupo. Por otra parte, al conocer mejor a los miembros de su equipo también sabrá guiarles mejor para lograr los objetivos establecidos en la estrategia empresarial.

El modelo de liderazgo participativo es bastante útil para aquellos procesos que no estén enfocados sólo en los resultados. También en los casos en que se trate de tareas complejas que deban contar con más de una opinión.

¿Qué es ser un líder participativo?

La labor del líder participativo consiste en guiar el diálogo y el intercambio de posturas hacia un mismo fin.

Esto no quiere decir que el liderazgo participativo sea el más indicado para todas las situaciones. Debe serlo en la mayoría de los casos, pero no siempre. Quienes han estado al frente de una empresa saben que existen situaciones en las que es necesario aplicar soluciones ágiles, rápidas y efectivas.

Qué es el estilo participativo: componentes del liderazgo participativo

Si tuviéramos que señalar los elementos más característicos del liderazgo participativo, la lista quedaría más o menos de la siguiente manera:

  • Tratamiento de conflictos:

El consenso es un elemento indispensable en este tipo de liderazgo. Los conflictos, las diferencias y los temas comunes en general se tratan entre todos los sujetos que integran un equipo de trabajo. Aunque luego se reserve el derecho de decidir qué debe hacer, el líder siempre escucha a sus colaboradores.

  • Alta motivación:

Por lo general, los ambientes participativos son sanos, afables, positivos y con un alto grado de motivación. Pedir una opinión o aceptar una sugerencia hace que los trabajadores se sientan parte de los procesos.

  • El esfuerzo es común:

El liderazgo participativo no fomenta la competencia entre los miembros de un equipo de trabajo. ¿Para qué? Aunque los roles y los grados de responsabilidad no sean los mismos, los objetivos son compartidos. El esfuerzo individual no tiene gran valor si no forma parte de una cadena de acciones.

  • Fomento de la responsabilidad:

Eso sí, los miembros de un equipo que trabajen bajo un modelo participativo no deben perder nunca el sentido de la responsabilidad. Este elemento es vital para guiar sus esfuerzos y entender el rol que desempeñan dentro del conjunto. Poder participar no quiere decir que las responsabilidades son exclusivamente colectivas.

Ventajas y desventajas del liderazgo participativo

El liderazgo participativo o democrático ofrece buenos resultados. Claro ejemplo de ello es la gestión llevada a cabo por el líder de Apple, Steve Jobs. Su empresa es ejemplo de que el personal acepta mejor las decisiones cuando sabe que se han adoptado por consenso. De esta manera, los empleados mostrarán menor resistencia a los cambios en la política empresarial. Por este motivo, resulta más sencillo incorporar nuevas ideas y cambios.

Dar espacio a tu equipo para realizar propuestas hace se sientan responsables de su éxito, así, estarán más motivados y seguros para proponer nuevas ideas. Además, si saben que contamos con su opinión participarán en el proceso de toma de decisiones de la empresa y dispondrás de más puntos de vista y soluciones para elegir la más acertada para la compañía.

También es importante destacar que un equipo unido, que colabora entre si es más productivo para la organización. Además, cuentas con el talento de todos los miembros de tu equipo. Ya que, al saberse escuchados y valorados querrán seguir participando en el crecimiento de la compañía, y esto, a su vez aumenta la retención del talento y reduce el coste de rotación de personal.

El modelo de liderazgo democrático está muy de moda en estos días con muchos partidarios que promueven sus beneficios. Entre las ventajas del liderazgo participativo destacan:

  • Todos los miembros del equipo se sienten valorados y en control.
  • El equipo tiende a desempeñarse mejor porque los miembros están más comprometidos con el logro de las metas y objetivos de la organización.
  • El equipo se desempeña bien incluso cuando el líder está ausente.
  • Se nota un aumento de la moral del grupo.
  • Disminución de la competitividad.

Sin embargo, también hay una serie de desventajas del liderazgo participativo a considerar, como las siguientes:

  • Los miembros pueden sentir presión social para ajustarse al enfoque adoptado por el líder del grupo.
  • La toma de decisiones puede llevar mucho tiempo.
  • La indecisión puede llevar a altos costes innecesarios, a la incompetencia y, en último término, también a la ineficacia.

¿Qué es el líder delegativo?

El líder delegativo ofrece poca o ninguna guía a los miembros del grupo y deja la toma de decisiones en sus manos. los miembros del grupo. Si bien este estilo puede ser útil en situaciones que involucran a expertos altamente calificados, a menudo conduce a roles mal definidos y falta de motivación.

La falta de dirección conduce a la confusión, provocando que los miembros del grupo se culpan mutuamente por los errores, se nieguen a aceptar la responsabilidad personal y, como consecuencia, desciendan productividad y calidad en el trabajo.

¿Qué es el liderazgo laissez faire?

El liderazgo laissez-faire, también conocido como liderazgo delegativo, es un estilo de liderazgo en el que los líderes permiten que los miembros del grupo tomen las decisiones. En general, se trata del estilo de liderazgo que conduce a la productividad más baja y no necesariamente a los niveles más altos de satisfacción laboral.

Sin embargo, este estilo de liderazgo puede ser apropiado y efectivo en una variedad de situaciones, como cuando los miembros del grupo están altamente calificados y motivados, ya que les permite generar excelentes resultados, al poder avanzar con libertad y sin microgestión, lo que hace que se sientan más inspirados y creativos.

Podría decirse que, en entornos donde el grupo necesita más supervisión o dirección, puede resultar necesario adoptar un enfoque más autoritario. En otras circunstancias se puede actuar como un líder de laissez-faire o adoptar un estilo de liderazgo participativo. En cualquier caso, siempre es beneficiosos examinar el propio estilo, para perfeccionar sus habilidades y convertirse en un mejor líder.

Créditos fotográficos: monkeybusinessimages

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