¿Qué son las inversiones financieramente sostenibles?

En el blog Retos Directivos siempre buscamos ofrecer información de todo tipo sobre empresas, centrándonos principalmente en el sector privado. Sin embargo, también es interesante saber que existen otros términos empresariales  y económicos que se refieren principal o exclusivamente al sector público, como es el caso de las inversiones financieramente sostenibles. A continuación vemos de qué tratan.

inversiones financieramente sostenibles

¿Qué son las inversiones financieramente sostenibles?

Se trata de una medida adoptada mediante el Decreto Ley 2/2014 y que autoriza a aquellas entidades locales que tengan superávit en sus cuenta de tesorería y que no superen el máximo de deuda permitido, a invertir ese remanente en inversiones sostenibles. Es decir, en vez de destinar ese superávit únicamente a la amortización de la deuda, los ayuntamientos, cabildos y resto de entidades locales pueden destinar ese remanente a actuaciones sostenibles.

Pero, ¿qué se consideran inversiones financieramente sostenibles? Son aquellas inversiones que están encaminadas a mejorar de alguna forma las condiciones de vida y los servicios a los ciudadanos en el entorno local. Estas inversiones deben estar hechas con miras a largo plazo (vida útil de al menos 5 años) y están sujetas a un control presupuestario que garantice que son sostenibles financieramente para la entidad local. Las entidades que decidan realizar estas inversiones deberán realizar una memoria económica en la que se detallen los efectos y consecuencias a medio y largo plazo que podría tener la inversión para la entidad y decidir qué parte de los beneficios se puede destinar sin romper el equilibrio presupuestario.

Dentro de las inversiones financieramente sostenibles que puede llevar a cabo una entidad local se pueden citar:

  • Todas aquellas acciones encaminadas a mejorar los sistemas de alumbrado, alcantarillado o recogida de basuras de la zona.
  • Acciones encaminadas al cuidado, el respeto al medio ambiente y la eficiencia energética (por ejemplo, colocar alumbrado público en base a farolas solares).
  • Inversiones destinadas al desarrollo y eficiencia de los modelos productivos, tanto en agricultura, ganadería y pesca como en otros sectores industriales y energéticos.
  • Mejora de infraestructuras, canales de comunicación, sistemas de transporte.
  • Cuidado de jardines, parques públicos y otras zonas verdes.
  • Rehabilitación de edificios de servicio público o que estén destinados a ser usados por la comunidad local.
  • Obras para la recuperación de zonas dañadas (por ejemplo, para reparar daños en infraestructuras provocados por el viento, crecidas de ríos, etc).

Por tanto, en base a lo que hemos visto anteriormente, se puede concluir que no se considerarán inversiones financieramente sostenibles aquellos bienes muebles o inmuebles o vehículos (salvo que estén destinados para transporte) que no estén destinados al uso público o a la mejora de los servicios en la comunidad local, o que no tengan una vida útil mínima de 5 años. Por ejemplo, la habilitación de un carril-bici sería una inversión financieramente sostenible; la compra de mobiliario para un despacho del ayuntamiento, no.

¿Quieres saber algo más acerca de las inversiones financieramente sostenibles? ¡No dudes en preguntarnos sobre ellas en los comentarios del artículo!

 

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ERD Marzo 2016

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