Apertura y Liderazgo Abierto

03. Foto Jose Luis
José Luis Pérez Huertas
Profesor de Habilidades Directivas y Entorno Económico EAE Business School

Nuestro entorno nos lleva a revisar las relaciones que mantenemos con clientes y colaboradores y nos plantea un nuevo desafío: introducir la apertura en la estrategia de nuestras organizaciones y en nuestro estilo de liderazgo.

Tres tendencias nos obligan a revisar las relaciones que la empresa tiene con sus empleados, con sus clientes y con todos los grupos con los que opera. En primer lugar el creciente uso de Internet: cada vez hay más personas conectadas, que cada vez dedican más tiempo a la red, y que cada vez pueden hacer más cosas a través de ella. Por otra parte, un uso creciente y cada vez más complejo de las redes sociales, pues este uso implica el consumir y compartir contenidos desarrollados por los propios usuarios de estas redes, donde se construyen identidades, reputaciones e historias. Finalmente, un aumento del número de intercambios: la red es un hervidero de conversaciones donde se desarrollan relaciones y se comparte información. Tanto a nivel personal como profesional.

Esto obliga tanto a organizaciones como directivos a reinventarse hacia una mayor apertura para con estos grupos. Desde el punto de vista de las organizaciones el desafío supone una nueva forma de establecer sus comunicaciones, desde el punto de vista de los directivos implica un esfuerzo para revisar su estilo de liderazgo hacia un liderazgo más abierto.

El liderazgo abierto, en palabras de Charlene Li, se basa en la confianza y la humildad para renunciar a la necesidad de control, mientras que se inspira a las personas a comprometerse para alcanzar los objetivos. Parte de que clientes y empleados cuentan un un poder muy significativo, por lo que necesitamos establecer conversaciones con ellos para construir relaciones basadas en la confianza de cumplir lo que se dice que se va a hacer.

Para conseguir esta confianza es necesario compartir, establecer un diálogo desde la humildad y desde la curiosidad por saber qué hacen los trabajadores y los clientes para centrarse en lo que ellos necesitan. En este diálogo es fundamental la transparencia, el aclarar las expectativas en torno a la relación y las consecuencias que tendría el que no se llegaran a cumplir, así como la disposición a perdonar los fracasos sin dejar espacio para la culpa o el rencor.

Cuando orientamos nuestro liderazgo hacia la apertura hay cuatro objetivos que se convierten en prioritarios. El primero es el de escuchar mejor a los clientes, a los empleados y a cualquier grupo que interactúe con la organización. Para ello necesitaremos, en segundo lugar, abrir canales y conversaciones que nos permitan establecer un diálogo regular con ellos, convirtiendo la comunicación interna y la comunicación externa en areas prioritarias sobre las que actuar. En tercer lugar, debemos ser conscientes de que las personas pertenecientes a estos grupos necesitan ayuda y apoyo, por lo que debemos prestar este apoyo cuando lo necesiten y desarrollar mecanismos para que se apoyen entre sí. Finalmente, necesitamos innovar, crecer con innovaciones en productos y servicios que fruto de las comunicaciones que hemos establecido con estos grupos.

Como directivos, nuestro desafío no se encuentra en elegir entre una estrategia y un liderazgo abiertos o cerrados. Más bien se trata de decidir qué grado de apertura quiere darle a su organización y a su liderazgo. El entorno evoluciona hacia un mundo donde clientes y trabajadores demandan relaciones orientadas a la conversación, a sentirse implicados en el proceso y a ser escuchados sobre sus opiniones en torno a cómo debemos desarrollar nuestros productos y sóbre cómo debríamos proporcionar nuestros servicios.

Le invitamos a leer la entrevista que Karen Christensen le realizó a Charlene Li para que conozca de primera mano cómo la apertura puede contribuir a mejorar el liderazgo de su compañía y el suyo propio. También le proponemos un ejercicio: decidir qué grado de apertura que quiere imprimirle a su liderazgo, explorar los arquetipos del líder abierto, reconocerse en ellos y reconocer a sus colaboradores. Buena suerte.

 

Autor: José Luis Pérez Huertas
Profesor de Habilidades Directivas y Entorno Económico – EAE Business School
Blog: http://cartografiaemocional.wordpress.com/

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