Habilidades directivas imprescindibles para la empresa

habilidades directivas

La revolución tecnológica y digital se ha reflejado en casi todos los campos de nuestra realidad, incluido el empresarial. A partir de la consolidación de Internet, los modelos de empresa han dado un vuelco y han entrado en escena nuevos enfoques corporativos para la gestión.

Haz la prueba: echa un vistazo a tu alrededor y fíjate en cuántos negocios o marcas han surgido a raíz de las nuevas plataformas o herramientas digitales del siglo XXI. Seguro que no será una lista corta.

Ahora, prueba a identificar cuántas de las empresas tradicionales han tenido que reconvertir su modelo de negocio para adaptarse al nuevo escenario. La respuesta parece sencilla: casi todas, pues de lo contrario habrían desaparecido.

 

Habilidades directivas: parte del cambio de modelo

Esto nos lleva de inmediato a un tema que en esta época se ha convertido en una de las preocupaciones más recurrentes de los directivos y altos gerentes: ¿qué habilidades directivas son necesarias para la gestión en el mundo digital?

Desde luego que no pueden ser las mismas que las que empleábamos hace dos o tres décadas. No quiere decir que esas herramientas ya no sean útiles, sino que no pueden ser las únicas a tener en cuenta en la gestión.

Las empresas, como decíamos antes, han virado hacia modelos más abiertos, plurales, donde se establecen relaciones más igualitarias y las jerarquías ya no se manifiestan de forma tan explícita. Son espacios de diálogo y participación en donde se desarrolla el talento, la innovación y la mejora continua como principios.

También ha cambiado la mirada de aquellos que se ocupan de su gestión: es mucho más global, transversal y amplia. La conectividad con otros agentes del mercado (e incluso con otros mercados, tanto nacionales como internacionales) es frecuente y necesaria para un adecuado posicionamiento.

O dicho de otra forma, el líder empresarial del siglo XXI no puede ser el mismo que el de antes de la revolución tecnológica. Tiene que saber adaptarse. Pero incluso cuando haya nacido en ella y se le considere un «nativo digital», debe aprender a desarrollar las habilidades directivas imprescindibles para una buena gestión.

 

¿Qué habilidades directivas necesito en la era digital?

Así como han aumentado los recursos y herramientas para la gestión en el siglo XXI, también lo han hecho las habilidades necesarias para una buena labor directiva. Los gerentes cuentan con más elementos a su alcance, pero, al mismo tiempo, han visto cómo surgen nuevas exigencias en el entorno.

Sin ánimo de reducir el debate ni de decir la última palabra al respecto, en este texto hemos realizado una clasificación de las habilidades directivas más importantes para alcanzar el éxito en la era digital. Las hemos clasificado en dos categorías básicas que, nos parece, ayudan a una mejor comprensión del tema. Veamos:

a) Habilidades de gestión de negocio:

Nos referimos a aquellas habilidades que se relacionan directamente con los asuntos del negocio. Es decir, son habilidades puntuales que intentan dar dirección al manejo de las empresas, muchas de ellas de carácter técnico.

  • Planificación estratégica. Las compañías del siglo XXI están plenamente integradas. Es una de sus características esenciales. Por tanto, quienes estén al frente de ellas deben saber que toda acción o decisión debe formar parte de un todo. Los planes aislados o puntuales han perdido vigencia.
  • Delegación de tareas. Nunca antes como ahora los directivos de empresas habían tenido una relación tan cercana con sus colaboradores y, en general, con el resto de trabajadores. Un buen directivo será aquel que muestre interés por las personas que tiene a su cargo y, en función de ello, delegue las funciones que considere necesarias en cada caso. Atrás queda la idea errada de que delegar es una muestra de la falta de autoridad y poder.
  • Coordinación e integración. Al predominar los sistemas integrados, todo directivo debe tener una buena habilidad para coordinar tareas y aspectos no siempre compatibles. La coordinación evitará que haya solapamiento de trabajo y ayudará a que las acciones se alineen en la dirección correcta.
  • Nuevas tecnologías. Al hablar de gestión del siglo XXI no podemos dejar de lado el manejo de herramientas, recursos y programas que faciliten la labor directiva. Es un requisito indispensable para los tiempos que corren. Pero ojo: no basta con adquirir dos o tres nociones; es necesario actualizarse cada cierto tiempo, pues la vigencia de las cosas suele ser efímera.

 

b) Habilidades transversales:

Por el contrario, en este caso hablamos de habilidades directivas que trascienden el plano técnico y se ocupan de aspectos estructurales del negocio. Los retos planteados por la era digital en este sentido son:

  • Gestión del talento. Los directivos del siglo XXI saben que el principal valor de sus empresas es el talento de sus colaboradores. Se preocupan por cuidarlo, cultivarlo y mantenerlo. Además, hacen lo posible por atraer a personas que en el día a día sean capaces de marcar la diferencia.
  • Comunicación eficaz. En los sistemas abiertos y participativos, la calidad de la comunicación es fundamental para la buena marcha de las empresas. Saber comunicar es saber estar en cada situación, lo cual requiere, a la vez, un talento para el manejo de grupos y la gestión de las emociones.
  • Motivación. El buen directivo motiva y genera interés en sus colaboradores. A veces no hace falta aumentar los salarios o mejorar las retribuciones para que se comprometan de lleno con los proyectos; basta con un trabajo de motivación permanente para que se queden junto a nosotros.
  • Valor. Es lo que diferencia a un líder de un gestor. Los líderes demuestran su valor cuando toman decisiones y asumen sus responsabilidades, incluso cuando las situaciones no son las más favorables. Además, está el tema de la visión de negocio que tenga: si nadie sabe mirar el escenario como lo hace él, es porque sin duda se trata de la persona indicada para ocupar dicho cargo.

 

Estas son las principales habilidades directivas que han aparecido en el escenario actual. Por supuesto, no son las únicas, pero sí constituyen una respuesta cercana a lo que se exige en la actualidad a los profesionales de esta rama.

 

Post relacionados:

Tags:

Añadir comentario