Definición de economía de alcance. ¿Cuándo aplicarla a tu empresa?

La reducción de costes es una opción a la que recurren muchas compañías. Ya sea por causas ajenas o propias, lo cierto es que en diversas coyunturas  sus directivos se ven en la obligación de apostar por un modelo de producción más austero.

Eso no significa que necesariamente los beneficios tengan que disminuir. Si el modelo aplicado ofrece alternativas de gestión, pueden ser iguales o incluso mayores.

La economía de alcance es un modelo propio para tales contextos. En efecto, se refiere a la reducción del coste promedio por unidad en la elaboración de un producto, pero su objetivo no es sólo la reducción; en realidad, el modelo aspira a la producción conjunta de varios productos para optimizar los recursos.

O dicho en otras palabras, la fórmula de base de la economía de alcance reside en que los costes de producción de un artículo de forma individual son más altos que los de la producción de dos o más productos a la vez.

Se trata, en últimas, de aprovechar una misma coyuntura de producción sin tener que reducir la calidad de los productos ni de los procesos de fabricación.

Economía de  alcance. ¿Qué ventajas supone?

Tal como hemos adelantado, la economía de alcance es una herramienta de gestión que se adapta fácilmente a los contextos en los que sea necesaria la reducción de costes. Sus principales ventajas pueden hacerse tangibles en aspectos como:

  • Optimiza los recursos :

Al plantear un sistema de producción conjunta de productos, las empresas hacen un uso más adecuado de los recursos con los que cuentan. Cada elemento disponible cobra una relevancia significativa, pudiendo, incluso, tener más de una función a la hora de intervenir en los procesos.

  • Procesos más controlados:

También los procesos son más eficaces. La reducción de costes no significa que la calidad interna de una organización disminuya. Por el contrario, al tener una mayor conciencia de los recursos y los costes, las tareas se hacen más productivas tanto para la empresa como para el que las realiza.

 

Dos ejemplos del modelo de economía de alcance

El ejemplo clásico de economías de escala es el de las compañías de transporte. Si una furgoneta tiene que realizar el reparto de varios productos en una misma zona, lo más normal es que las efectúa todas en un solo viaje. Es decir, que primero haga el reparto del producto A, luego del B y más adelante del C.

Esto es economía de escala, pues la empresa de transporte ha reducido los costes de reparto al entregar todos los productos en un mismo itinerario.

Si lo hubiese hecho por separado, habría significado una mayor inversión en relación al tiempo, la planificación, el trabajo empleado y el combustible de la furgoneta. En este caso, la simultaneidad ha oficiado como know how.

El otro ejemplo lo encontramos en la multinacional tecnológica Apple. En los inicios del ipad, la empresa aprovechó el contexto para distribuir el dispositivo con varias de las aplicaciones que en ese momento ya existían en los teléfonos iPhone.

 

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