Coaching para el éxito: consejos prácticos

coaching para el éxito

El coaching es una práctica que ha sido adoptada por muchas empresas en el mundo. Aunque las razones no son siempre las mismas, lo cierto es que desde hace algunos años se ha convertido en una herramienta de utilidad para la consecución de objetivos, tanto individuales como grupales.

Para esta práctica, que ofrece diversas modalidades en función de las necesidades de cada caso, el éxito se relaciona con las metas alcanzadas en un determinado proceso. Las metas son siempre específicas y abren caminos distintos.

Mayor rentabilidad, aumento de la productividad, gestión eficaz del tiempo, dirección de equipos de trabajo, entre otros, suelen ser los temas que más demandan la atención de los directores de empresas y gerentes. El coaching puede contribuir a alcanzarlos y a la consolidación de las empresas en términos generales.

 

Algunas claves para alcanzar el éxito empresarial

No obstante los buenos deseos, ni la excelencia ni el éxito llegan solos. Es preciso abonar el terreno para que los objetivos que nos hayamos trazado de antemano logren materializarse. A fin de cuentas, el coaching es sólo una herramienta que saca a la luz lo que ya está presente el contexto, aunque no lo veamos.

¿Qué podemos hacer para que el proceso de coaching arroje los resultados esperados? ¿Podemos echar una mano o todo depende de la habilidad del coach? Aquí te damos algunos consejos que puedes seguir:

1) Identificar zonas críticas o puntos de bloqueo:

Tal como hemos dicho, al coaching no le corresponde solucionar problemas. No es su principal aspiración. En cambio, sí que se encarga de poner de relieve aquellos puntos críticos que obstaculizan la realización de procesos. Les corresponde a quienes se benefician de esta práctica la identificación de tales puntos y trabajar para mejorarlos.

2) Reforzar los recursos:

A veces, lo que un proceso de coaching empresarial saca a la luz no se debe tanto a impedimentos en sí mismos como a la falta de recursos para ejecutar un proyecto o alcanzar una meta. En ese sentido, los responsables del proceso deben reforzar tales recursos y emplearlos adecuadamente.

3) Insistir en el liderazgo:

Los objetivos empresariales no se alcanzan sin un modelo de liderazgo, sea el que sea. Esta idea, aunque parezca muy obvia, en realidad encierra gran parte de la complejidad de lo que supone alcanzar el éxito empresarial. El coaching ayuda a desarrollar habilidades de liderazgo, aunque al final sean los directivos o los altos ejecutivos quienes las pongan en práctica.

4) Asumir políticas de excelencia y calidad:

Es imposible entender el éxito empresarial sin relacionarlo con dos conceptos esenciales: la calidad y la excelencia. El mercado actual obliga a las empresas a la mejora continua de sus procesos y a satisfacer en mayor grado las necesidades de sus clientes, consumidores o destinatarios. Desde su rol de ejercicio práctico, el coaching también puede abrir dicha vía y potenciarla. De ahí que, por ejemplo, muchas organizaciones opten por el desarrollo del coaching de forma paralela a sus planes de entrenamiento y formación sobre un área o asunto específico; es un ejercicio complementario.

 

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ERD Marzo 2016

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