Incentivos laborales: cómo aumentar la motivación de tus empleados

Incentivos laborales

La motivación de tus empleados es fundamental para que tu empresa vaya viento en popa y consigas las metas que te has propuesto alcanzar. No obstante, mantener el interés, la implicación y el compromiso de tu equipo de trabajo no es tarea fácil, por eso te explicamos cómo elaborar un buen plan de incentivos laborales.

Incentivos laborales para trabajadores: ¿qué has de tener en cuenta?

A la hora de elaborar un plan de incentivos laborales para tus trabajadores has de tener en cuenta que:

  • Motive a los empleados a ser lo más productivos posible.
  • Promueva el aumento de la productividad de los recursos humanos a través de más y mejor educación, disponibilidad de equipo, etc.
  • Retenga el personal valioso y con talento.
  • Atraiga a los mejores trabajadores disponibles en el mercado.
  • Ahorre cuanto sea posible (especialmente en lo referente a cargas sociales o beneficios particulares como seguros, pensiones, etc).
  • Beneficie tanto al trabajador como a la empresa.
  • Sea explícito y de fácil entendimiento para los trabajadores.
  • Controlen la producción dentro de la empresa.

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¿Incentivos económicos o no económicos?

Cuando te plantees si quieres ofrecer a tus empleados incentivos económicos o no económicos, no optes por un solo tipo. Has de conseguir un buen equilibrio entre los incentivos monetarios y los no monetarios y así lograrás satisfacer los intereses y necesidades de la gran mayoría de tus empleados.

Respecto a los incentivos económicos, son las recompensas más extendidas y más utilizadas para mejorar la satisfacción, motivación y productividad de los trabajadores. Como complemento al sueldo base, se suele “premiar” a los empleados con primas anuales, pensiones, aumentos de salario, bonificaciones, planes de préstamos o reembolsos de servicios médicos, entre muchos otros.

Algunos ejemplos de incentivos laborales no económicos

Por otro lado, los incentivos no económicos también te ayudarán a que tu equipo se sienta a gusto en el trabajo y se mantenga comprometida con el proyecto que queréis sacar adelante. Algunos de los incentivos no monetarios que mejor recalaran en tus empleados son:

  • Flexibilidad horaria: reduce el tiempo dedicado para la comida para poder adelantar la hora de salida, propón trabajar unas horas más durante la semana para tener la tarde del viernes libre o mantén la jornada intensiva en verano. Con estas opciones, entre otras muchas otras, se aumenta la calidad de vida de los trabajadores y se facilita la conciliación laboral y familiar.
  • Elección de días libres y vacaciones: esta medida también facilitará la conciliación laboral y familiar de tus trabajadores. Por ejemplo, haz que aquellos que tengan hijos puedan elegir sus vacaciones coincidiendo con las de la escuela. Si estableces un equilibrio entre el trabajo y el ocio, se generará un ambiente muy positivo.
  • Reconocimiento de los logros: felicita a tus empleados cuando hagan un buen trabajo. A ti no te cuesta nada y para ellos es una gran satisfacción. Además, así conseguirás que el trabajador sienta que su esfuerzo vale la pena y que es una parte importante de la empresa.
  • Buen ambiente: has de promover un clima de colaboración y confianza en el trabajo, fomenta la relajación y sé amable con todo el mundo.
  • Integración en la empresa: si incrementas el sentimiento de pertenencia a la compañía fomentarás la productividad y la consecución de objetivos. El hecho de que los empleados conozcan todos los productos, facetas y planes de la empresa hace que sientan mayor vinculación con ella.
  • Expectativas de futuro: incentiva a tus trabajadores con planes a largo plazo dentro de la empresa, especialmente en épocas de crisis. Si saben que cuentas con ellos y que valoras su trabajo, se motivarán.


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